Un viaje de descanso terminó en tragedia en la ciudad de Maragogi, en el estado de Alagoas, Brasil. Una mujer de 39 años y su hijo de 11 murieron electrocutados mientras disfrutaban de la pileta de un hotel. El hecho, que ocurrió el domingo, generó un fuerte impacto entre los huéspedes y la comunidad local.
Según los primeros reportes, Luciana Klein Helfstein y su hijo Arthur Klein Helfstein Alves recibieron una descarga eléctrica que les provocó la muerte en el acto. La autopsia confirmó que no se trató de un ahogamiento, como se pensó en un primer momento, sino de un accidente eléctrico fatal.
El dramático hallazgo
El novio de Luciana relató a la Policía Civil de Alagoas que ese día la ducha eléctrica de la habitación no funcionaba. Mientras él fue a la gerencia para reclamar, Luciana y Arthur bajaron a la pileta. Al notar que tardaban demasiado, el hombre fue a buscarlos y encontró sus cuerpos en el fondo de la piscina.
El episodio generó desesperación entre los huéspedes y el personal del hotel, que intentaron asistir a las víctimas, pero no lograron reanimarlas. En un primer momento, el novio pensó que se habían ahogado, ya que, según contó, “no eran buenos nadadores”.
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Sin embargo, la autopsia fue contundente: ambos murieron por una fuerte descarga eléctrica. Las autoridades locales investigan las causas del accidente y buscan determinar si hubo fallas en el mantenimiento o en las instalaciones eléctricas del hotel.

Quiénes eran Luciana y Arthur
Las víctimas fueron identificadas como Luciana Klein Helfstein y su hijo Arthur Klein Helfstein Alves. Luciana trabajaba como chofer de aplicación y vivía en San Pablo junto a su hijo y una hermana. Había viajado a Maragogi con su novio, quien fue el que los encontró en la pileta.
“Luciana siempre estaba feliz. Nunca la vi triste. Siempre estaba bromeando, riendo. Las hermanas vivían juntas y eran muy unidas”, contó una amiga al medio local g1.

La noticia provocó dolor y conmoción tanto en la comunidad turística como entre los vecinos de Maragogi. Muchos exigen explicaciones y reclaman que se esclarezcan las responsabilidades del hotel en la tragedia.
Antes de que el Instituto Médico Forense confirmara la causa de la muerte, la posada emitió un comunicado en el que calificó el episodio como un “trágico incidente” y expresó sus condolencias a los familiares y amigos de las víctimas. Además, el establecimiento aseguró que tomó todas las medidas apropiadas y que está colaborando con las autoridades.
Mientras tanto, la Policía y los peritos trabajan en el lugar para recolectar pruebas y avanzar en la investigación. Por ahora, no trascendieron detalles oficiales sobre el estado de las instalaciones eléctricas ni sobre posibles fallas de mantenimiento.


