Agostina Páez, la abogada argentina que quedó en el centro de la polémica por hacer gestos racistas en un bar de Brasil, rompió el silencio y relató cómo vive este momento en medio del proceso judicial que afronta en ese país. “Estoy muerta de miedo, literal”, confesó.
Según contó la joven santiagueña, la noche del incidente comenzó como una salida con amigas. “Pagamos la entrada y lo que habíamos consumido. Cuando estábamos por salir nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes de todo, con los horarios y todo”, explicó en diálogo con El Liberal.
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La abogada sostuvo que el conflicto en Río de Janeiro se desató cuando el personal del bar las acusó de no haber abonado parte de la cuenta. “Empezamos a decirles que nos están robando, que son unos ladrones. Ellos se nos empiezan a reír en la cara. Cuando estábamos saliendo, nos empiezan a seguir por las escaleras unas personas de ahí que trabajaban y se agarraban los genitales. Nos señalaban y se reían”, relató.
En ese contexto, Páez reconoció que hizo el gesto racista que la puso en el ojo de la tormenta. “Yo hago ese gesto pero no los llegaba a ver a ellos. Los gestos eran más para mis amigas. No sabía ni que me estaban viendo, ni que me estaban grabando. Obviamente, ha sido la peor reacción. Estoy muy arrepentida de esa reacción. Pero bueno, ellos también todo el tiempo estaban buscando provocarnos, se tocaban entre ellos, para reírse cuando estábamos arriba, nos hacían muecas con las caras”, explicó.
“Mi reacción no debería haber sido esa. No he querido hacerles a ellos directamente las señas. Era por la euforia, por el momento que habíamos vivido. Era para mis amigas”, insistió.
Denunció amenazas
Mientras avanza el proceso judicial, la joven contó que está encerrada en un departamento. “Sé que en todos los medios brasileros está mi cara, mi nombre. Estoy recibiendo muchísimas amenazas. Por eso he cerrado mis cuentas en las redes sociales. Estoy muerta de miedo”, aseguró.
Agostina dijo que tiene el DNI pero le advirtieron que si intenta tomar el avión para salir de Brasil puede terminar presa. Además confirmó que la próxima semana le pondrán una tobillera electrónica.


