Israel, con apoyo de Estados Unidos, realizó este sábado por la mañana un ataque contra Irán, según confirmaron las Fuerzas de Defensa israelíes y el propio presidente estadounidense, Donald Trump, quien habló de “importantes operaciones de combate”.
La oficina del ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, indicó que el objetivo fue “eliminar amenazas”, sin brindar mayores detalles. Medios estatales iraníes reportaron explosiones en Teherán y en otras ciudades como Qom, Isfahán, Kermanshah y Karaj.
De acuerdo a los primeros reportes, uno de los ataques impactó cerca de oficinas vinculadas al ayatollah Ali Khamenei, líder supremo iraní. No se informó oficialmente si se encontraba en el lugar.
Tras la ofensiva, Israel declaró un “estado de emergencia especial e inmediato” en todo el país. En Jerusalén y otras ciudades sonaron sirenas antiaéreas y se enviaron alertas masivas a la población ante la posibilidad de represalias.
+ MIRÁ MÁS: Irán-EEUU: entre la guerra y el acuerdo negociado
Dos horas y media después, la Guardia Revolucionaria iraní confirmó el inicio de una primera oleada de misiles y drones contra Israel, en lo que definió como respuesta a la “agresión” recibida.
Irán anunció el cierre total de su espacio aéreo hasta nuevo aviso y se registraron restricciones en comunicaciones y accesos en Teherán. Del lado israelí, también se dispuso el cierre del espacio aéreo a vuelos civiles y hospitales activaron protocolos de emergencia.
El episodio ocurre en un contexto de alta tensión por el programa nuclear iraní. En las últimas semanas, Estados Unidos había desplegado aviones de combate y buques en la región en medio de las negociaciones.
Tras el intercambio de ataques, también se reportaron explosiones en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), Qatar y Manama (Bahréin), donde existen bases militares estadounidenses. La situación continúa en desarrollo.