Un hombre en Alaska, Estados Unidos, protagonizó un caso médico que podría convertirse en el primero documentado en el mundo: contrajo una extraña infección conocida como “dedo de foca” tras tener contacto con un oso.
La situación fue reportada por autoridades sanitarias a fines de febrero y llamó la atención de especialistas por la forma inusual de contagio.
La enfermedad, cuyo nombre científico es Mycoplasma phocimorsus, suele aparecer tras mordeduras, arañazos o manipulación de mamíferos marinos, como focas o leones marinos. Por eso, lo sorprendente del caso es que el contagio se produjo a partir de un oso terrestre, algo que hasta ahora no se había registrado.
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Según reconstruyeron medios internacionales, el hecho ocurrió hace dos años, cuando el hombre sufrió un corte en el dedo mientras despellejaba al oso. Poco después de la herida, el dedo comenzó a infectarse rápidamente, lo que obligó al paciente a acudir a un centro de salud en Alaska.
Los médicos intentaron tratar la infección con antibióticos convencionales, pero el cuadro no respondió al tratamiento y empeoró en poco tiempo.

Ante el avance de la infección, los especialistas confirmaron el diagnóstico de “dedo de foca” y el paciente debió ser internado y sometido a una cirugía de urgencia. Luego de la intervención recibió el alta médica, aunque debió continuar con un tratamiento farmacológico durante seis semanas. Finalmente logró recuperarse, aunque quedó con una leve pérdida de movilidad en el dedo afectado.
La teoría de los especialistas
Los expertos creen que el oso pudo haberse contagiado al entrar en contacto con animales marinos infectados, y que posteriormente transmitió la bacteria al hombre a través de la herida.
Debido a la forma inusual en que se produjo el contagio, el episodio fue documentado como un caso único en la literatura médica, lo que lo convertiría en el primero registrado en el mundo.



