El doble terremoto que golpeó a Venezuela todavía mantiene víctimas debajo de los escombros y entre los equipos de búsqueda hay presencia cordobesa. Alejandra y Noelia, de Colonia Tirolesa, y Lola, de Los Hornillos, trabajan junto al perro Argo en las zonas más afectadas.
Las bomberas contaron en Noticiero Doce cómo son los días de operativo en medio del calor sofocante y el escenario devastador que quedó en Caracas y La Guaira. Según explicaron, el trabajo es intenso, se organiza por turnos y requiere cuidados especiales para el perro de búsqueda.
El trabajo entre los escombros
“Es una conjugación de emociones porque venimos de invierno en Córdoba, vinimos con muy bajos grados y acá un calor abrazador”, relataron sobre el contraste con el clima venezolano.
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Una de las prioridades es proteger a Argo de las altas temperaturas. “El primer punto es refrigerarse. Argo usa corbatas que son refrigerantes, las botitas para que pueda caminar en el terreno pero no para la estructura porque sino no tiene agarre”, explicaron.
Las bomberas indicaron que durante la noche pudieron extender las tareas con el perro por las condiciones climáticas. “Trabajamos anoche hasta última hora de la noche con él por el calor, todos los días tenemos turnos rotativos y la verdad es que el trabajo es arduo, no alcanza, pero tenemos mucha fe y estamos bien contenidos”, expresaron.
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También remarcaron que la hidratación es clave para sostener el operativo. En la zona donde se encuentran, además, están resguardadas por efectivos de Brasil y Venezuela.
“Estamos todos muy bien, nos tratan bien. Y además sobre todo nosotros mentalmente estamos contenidos porque un desastre es terrible, llevamos toda la vida preparándonos para esto”, señalaron.

Para Argo, se trata de su primera misión en el exterior. “Estamos buscando menores. No tenemos información de quiénes son, nosotros vamos a trabajar terrenos, los familiares están alrededor”, contaron.
Por el calor extremo, los equipos se organizan en turnos de cuatro horas. “Más que eso no se puede hacer, nos rotamos cada 4 horas y con el perro tratamos de trabajar a la tardecita y noche porque no da por el tema del calor”, cerraron.



