Salieron a la luz los audios entre uno de los maquinistas involucrados en el choque ferroviario ocurrido este miércoles en España y un operador del centro de control de Atocha, minutos antes del impacto que dejó al menos 68 víctimas fatales.
Entre las personas fallecidas se encuentra la argentina Ana Martina Conte Grand, de 29 años. Las conversaciones conocidas después del accidente permiten reconstruir parte de las instrucciones impartidas antes de la colisión.
A las 8.36, el controlador le indicó al conductor del AVE de Renfe, correspondiente al tren 2080, que desconectara y volviera a conectar el sistema LZB y que retomara la marcha “al amparo del BSL”. En ese momento, la formación circulaba a unos 25 kilómetros de un tren Iryo detenido cerca de la estación de Urda, en Toledo.
La orden de continuar “con marcha normal”
Durante la comunicación, ambos repasaron las indicaciones para confirmar que habían entendido lo mismo. El controlador señaló que debía seguir “con marcha normal” y el maquinista volvió a consultar: “¿Con marcha normal?”. La respuesta fue afirmativa.
Sin embargo, según la información aportada, el protocolo establecía que en esas condiciones el tren debía avanzar “a vista”, a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, y que antes de reanudar la marcha debía comprobarse que la formación precedente estuviera a más de 30 kilómetros. De acuerdo con la reconstrucción de los audios, esa verificación no se realizó.

A las 8.41, la maquinista del Iryo, correspondiente al tren 6076, se comunicó con el centro de control para informar que había perdido la transmisión mientras circulaba en BZL. También avisó que estaba detenida a la entrada de Urda y que no podía continuar.
El operador volvió a indicarle que desconectara y reconectara el sistema para después seguir “con marcha normal”.

Siete minutos más tarde, a las 8.48, la conductora llamó nuevamente y explicó que la formación no le permitía revisar el sistema LZB y que permanecía detenida frente a la señal de entrada.
“Vale. ¿Conforme? Pues nada, en cuanto pueda. Y si tiene problema, ahora nos llama”, respondió el controlador. Cinco minutos después se produjo el choque ferroviario que dejó al menos 68 personas muertas.



