Una historia de amor que comenzó en Buenos Aires tuvo un trágico final en Estados Unidos. La ceramista Helen Sharp y el empresario tecnológico Adam Robinson murieron junto a sus hijos, Emma y Charlie, en el accidente aéreo ocurrido en Florida, donde un Learjet 60 se estrelló con nueve personas a bordo.
La familia viajaba en un avión privado que había despegado del Aeropuerto Internacional de Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a North Eleuthera, en Bahamas. Sin embargo, el domingo 1 de noviembre, la aeronave cayó cerca de Greenacres, en la zona de Palm Beach, y ninguno de sus ocupantes sobrevivió.
+ MIRÁ MÁS: “Tengo…”: el último mensaje de la copiloto a su novio minutos antes del accidente aéreo en Florida
Después de la tragedia, los familiares de las víctimas difundieron un comunicado para confirmar las identidades de quienes viajaban en el avión. Entre ellos estaban el matrimonio, sus dos hijos, la niñera de la familia, una pareja de amigos y los dos pilotos.
En medio del dolor, quienes conocían a Helen y Adam comenzaron a compartir recuerdos de su vida juntos. Uno de los detalles más especiales fue que su relación había nacido en Argentina, donde la artista vivió durante varios años y conoció a quien se convertiría en su esposo.
La historia de amor que comenzó en Buenos Aires
Helen era una reconocida ceramista que también disfrutaba de viajar y conocer diferentes lugares. Esa pasión la llevó a instalarse durante un tiempo en la capital argentina, donde conoció a Adam y comenzó su relación.
Desde la cuenta profesional Helen Sharp Ceramics publicaron un homenaje en el que recordaron esa etapa de su vida y destacaron la importancia que tuvo Buenos Aires en su historia personal.
“Pasó varios años viviendo en el extranjero, en Buenos Aires, Argentina, donde conoció al amor de su vida, Adam”, expresaron en la publicación.

El matrimonio formó una familia con sus hijos Emma y Charlie y mantuvo un fuerte interés por los viajes, algo que también quedó reflejado en sus redes sociales. “Juntos, construyeron una vida basada en la familia, la aventura y el amor”, señalaron sus allegados al recordar el vínculo que compartían.
El mate y las fotos en El Calafate: la conexión de la pareja con Argentina
Aunque habían construido su vida en el exterior, Helen y Adam conservaron recuerdos y costumbres vinculadas con Argentina. Sus publicaciones en redes sociales muestran que el país siguió ocupando un lugar especial en su historia.
En una fotografía publicada por Robinson en 2018, el empresario aparece tomando mate, una imagen que refleja su cercanía con una de las tradiciones más características de Argentina.

En otro posteo, Adam compartió una imagen junto a Helen durante una visita a El Calafate, uno de los destinos que recorrieron como pareja. La publicación recibió una respuesta de la artista escrita en español: “mi amor”.
Esos pequeños detalles cobraron un significado especial después de conocerse la tragedia, ya que muestran parte de los recuerdos que el matrimonio había construido durante sus viajes.
El dolor de las familias tras la muerte de los nueve ocupantes
Luego del accidente, los familiares de las víctimas emitieron un comunicado conjunto para expresar su tristeza y confirmar quiénes habían perdido la vida.
“Con el corazón roto, nuestras familias compartimos que Adam Robinson y Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie, Rachael Reed y Charmi Fehr, y Anita Maria Cetina estaban entre quienes perdieron la vida en el vuelo que cayó cerca de Greenacres, Florida, el 1 de noviembre”, señalaron.
En el mensaje, también describieron el vínculo de Helen y Adam como “un amor que durará para siempre”, mientras recordaban los momentos compartidos con ambos.
+ MIRÁ MÁS: “Vamos a estrellar, se nos acaba…”: el estremecedor mensaje de los pilotos del avión que cayó en Florida
Además del matrimonio y sus hijos, en el Learjet 60 viajaban Anita María Cetina, niñera de la familia, y sus amigos Rachael Reed y Charmi Fehr. La tripulación estaba integrada por el capitán Jeff Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20.
Desde el entorno de Helen también destacaron el cariño que la artista y su esposo habían despertado entre quienes los conocieron a lo largo de sus vidas. “La cantidad de personas que lloran a Helen y Adam es prueba de cuántos tuvieron la suerte de tenerlos en sus vidas”, expresaron en la despedida.



