El pequeño Andy había disfrutado unos días de vacaciones por el receso escolar en República Dominicana, el país de origen de su madre. La mujer no había podido ir por cuestiones de trabajo y por eso había contratado a la empresa Jet Blue, dedicada al acompañamiento de menores, para que el niño regresara a Estados Unidos.
"Este no es mi hijo", le reclamó Maribel Martínez a los empleados de la aerolínea que le entregaron a un nene equivocado en el aeropuerto J.F. Kennedy de Nueva York. Nadie entendía nada, ya que tenía el pasaporte y el equipaje de Andy pero no era él.
La mujer se desesperó porque pensó que se trataba de un secuestro. "Estaba volviéndome loca. Estaba sentada junto a un niño que no era el mío", le contó a los medios locales.
Después de tres horas lograron develar el misterio. Andy estaba en Boston con los documentos y las valijas del nene enviado a su madre. Habían confundido a los dos menores. Ambos tenían cinco años y viajaban solos desde Dominicana rumbo a Estados Unidos, pero en vuelos y con destinos diferentes.
Al mismo tiempo, en Boston, la otra familia vivía una situación similar. "Mami, me pusieron en otro avión'', le dijo Andy cuando logró contactarse por teléfono. Finalmente, ambos chicos fueron enviados sanos y salvos a sus ciudades.
La aerolínea pidió disculpas, reconoció que la situación "fue angustiante para las familias", pagó los viajes de regreso y le dio vales a Maribel por 2.100 dólares. Sin embargo, ella estudia denunciar a la aerolínea.


