Las emergencias no siempre ocurren en hospitales. Un familiar que se descompensa en casa, un niño que se atraganta durante una comida o una persona que pierde el conocimiento en la vía pública son situaciones que pueden presentarse de manera inesperada y en las que los primeros minutos resultan decisivos. Frente a estos escenarios, los especialistas coinciden en que conocer maniobras básicas de primeros auxilios puede marcar una diferencia significativa.
“Los primeros auxilios son el eslabón clave de la cadena de supervivencia. Saber cómo actuar en esos minutos iniciales puede evitar complicaciones y, en muchos casos, salvar una vida”, explica el Dr. Martín Pérez Soria, integrante de la Comisión Directiva de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Córdoba (ADAARC).

RCP: cuando el corazón deja de latir
La reanimación cardiopulmonar (RCP) es la maniobra indicada cuando una persona no responde, no tiene pulso y no respira normalmente. Consiste en realizar compresiones torácicas fuertes y rápidas en el centro del pecho para mantener la circulación de sangre hacia el cerebro y los órganos vitales hasta la llegada del servicio de emergencias o el uso de un desfibrilador externo automático (DEA), si está disponible.
Diversas organizaciones científicas internacionales señalan que iniciar RCP de manera inmediata puede duplicar o incluso triplicar las probabilidades de supervivencia en un paro cardíaco extrahospitalario. “Ante un paro cardíaco, cada minuto cuenta. Lo más importante es reconocer la emergencia, llamar al servicio de emergencias e iniciar las compresiones sin demoras”, señala Pérez Soria.

Maniobra de Heimlich: qué hacer ante un atragantamiento
Otra de las situaciones más frecuentes es la obstrucción de la vía aérea por un alimento u otro objeto. Cuando una persona no puede hablar, toser ni respirar porque se está atragantando, la maniobra de Heimlich es la técnica recomendada para intentar expulsar el elemento que bloquea la vía respiratoria.
Consiste en colocarse detrás de la persona y realizar compresiones abdominales dirigidas hacia adentro y hacia arriba, con el objetivo de generar una presión suficiente para desalojar el objeto. Los especialistas recuerdan que, si la persona pierde el conocimiento, debe iniciarse RCP y solicitar asistencia médica inmediata.
“Es fundamental identificar cuándo realmente existe una obstrucción completa. Actuar de manera correcta y oportuna puede evitar que una situación cotidiana termine en una emergencia grave”, explica el especialista.
Aprender primeros auxilios también es una forma de prevención
Desde ADAARC destacan que incorporar conocimientos básicos de primeros auxilios fortalece la respuesta de toda la comunidad frente a situaciones críticas y mejora la llamada “cadena de supervivencia”, es decir, el conjunto de acciones que aumentan las posibilidades de recuperación de una persona hasta la llegada del sistema de emergencias. “El objetivo es que cada vez más personas sepan cómo actuar. No se trata de reemplazar al equipo de salud, sino de brindar una primera respuesta adecuada cuando cada minuto es determinante”, afirma Pérez Soria.
Como parte de su compromiso con la prevención y la seguridad de los pacientes, ADAARC desarrolla periódicamentecapacitaciones gratuitas en reanimacióncardiopulmonar (RCP), maniobra de Heimlich y primeros auxilios, destinadas tanto a instituciones como al público en general. Las personas interesadas pueden solicitar información e inscribirse a través de las redes sociales oficiales de ADAARC o mediante su sitio web.




