El pasado sábado 4 de julio, Maipú Garage abrió las puertas de su división de Clásicos para compartir el resultado de un proyecto muy especial: la transformación integral de una Ford F-100 de 1969 que durante décadas formó parte de la vida cotidiana de una tradicional ferretería eléctrica de Cruz del Eje.
La jornada reunió a clientes, medios de comunicación, colaboradores y apasionados por los vehículos clásicos, quienes pudieron conocer de cerca el proceso realizado por el equipo de Maipú Garage y descubrir cada uno de los detalles que dieron forma a esta nueva etapa de la histórica pick-up.

Lejos de buscar una restauración convencional, el proyecto tuvo como objetivo preservar la identidad y la historia de la camioneta, incorporando al mismo tiempo tecnología, seguridad, confort y prestaciones acordes a los estándares actuales.
Cada modificación fue concebida respetando la esencia del vehículo, pero entendiendo que las leyendas también pueden evolucionar.
Entre las principales intervenciones realizadas se destaca la incorporación de un motor Ford Coyote V8, acompañado por toda la adaptación necesaria para integrarlo correctamente al vehículo. Para lograrlo, el proyecto sumó un chasis de alta performance desarrollado por Collino, aliado estratégico del proyecto. Asimismo, a esa evolución se sumaron componentes de las nuevas generaciones de Ford, incorporando soluciones desarrolladas para las Ranger actuales, entre ellas la caja de dirección, el eje trasero, el cardán, entre otros componentes, además de los sistemas de frenos provenientes de Ranger Raptor, combinando tradición, innovación y desempeño en una misma plataforma.

La transformación también alcanzó cada detalle exterior e interior de la F-100. Se incorporaron llantas de diseño americano, neumáticos de altas prestaciones y piezas personalizadas fabricadas especialmente para este proyecto, siempre con el objetivo de respetar la identidad original de Ford y potenciar el carácter único de la camioneta.
En el interior, el trabajo comenzó prácticamente desde cero, buscando crear un equilibrio entre el diseño clásico y las comodidades actuales. Se desarrollaron tapizados en cuero, nuevos paneles, terminaciones a medida e instrumental vintage digital, incorporando además soluciones de tecnología y conectividad que construyen un puente entre la historia de la F-100 y una nueva generación de vehículos personalizados.




