El presidente Javier Milei partió este sábado rumbo a Israel en lo que representa su tercera visita oficial a ese país. El vuelo despegó a las 11.25 desde Argentina y lo llevará a una región atravesada por conflictos en Medio Oriente, con foco en las tensiones con Irán y Líbano.
Durante su estadía de tres días, el mandatario argentino tiene previsto participar de las celebraciones por el Día de la Independencia israelí y mantener un encuentro con el primer ministro Benjamín Netanyahu. Su llegada está prevista para la mañana del domingo, hora local.
La agenda del Presidente
La comitiva que acompaña al jefe de Estado está integrada por su hermana y secretaria general, Karina Milei, junto a funcionarios del área económica y judicial. Tras el arribo, la primera actividad será una visita al Muro de los Lamentos, un sitio que Milei incluyó en cada uno de sus viajes anteriores.
+ MIRÁ MÁS: Siciliano y la alianza que propone el radicalismo: “Es chiquitaje, la gente la está pasando para el culo”
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, desarrollará su propia agenda con autoridades locales, entre ellas un encuentro con su par Gideon Sa’ar. Más tarde, el Presidente mantendrá una reunión formal con Netanyahu.
El viaje se da en un contexto internacional inestable, con señales contradictorias desde distintas potencias y una situación que podría escalar en cualquier momento. A pesar de ese escenario, Milei sostiene una postura firme de alineamiento con Israel, lo que le valió respaldo político en ese país.
Como parte de su visita, el mandatario será distinguido con reconocimientos oficiales, entre ellos una medalla entregada por Isaac Herzog, además de un doctorado honoris causa y homenajes de instituciones académicas. También participará de la tradicional ceremonia de las antorchas, un evento central en las celebraciones.
Sin embargo, esta ceremonia genera polémica en Israel por la selección de figuras invitadas. Algunas designaciones despertaron críticas internas y hasta rechazos de participantes, en un clima marcado por divisiones políticas y sociales en medio del conflicto en la región.



