El contratista Matías Tabar declaró ante la Justicia que Manuel Adorni le pagó $14 millones en efectivo y sin factura por trabajos de carpintería destinados a renovar muebles en su departamento de Caballito.
El testimonio fue incorporado al expediente por presunto enriquecimiento ilícito que llevan adelante el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. En la causa se investigan los movimientos patrimoniales del jefe de Gabinete y de su esposa, Bettina Angeletti.
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Según declaró Tabar, su intervención no estuvo vinculada con la refacción integral del inmueble realizada a mediados de 2025, sino con encargos puntuales de mobiliario para el departamento.
El contratista explicó que fue convocado para contactar y coordinar al mismo carpintero que ya había trabajado previamente en otra propiedad del matrimonio.

Los trabajos estuvieron destinados principalmente al living y a los dormitorios. Entre los muebles mencionados figuran una mesa de comedor de madera y mármol, una mesa ratona, una mesa para comedor diario, un vajillero, un rack para televisión, una consola y un espejo, además de otros elementos.
Tabar remarcó que la modalidad de pago fue siempre la misma: en efectivo y sin factura. Por eso, el juez Lijo ordenó el peritaje del teléfono celular del contratista, con el objetivo de revisar conversaciones mantenidas con Adorni, Angeletti y distintos proveedores.
La medida busca corroborar cifras, fechas y formas de pago informadas en la declaración judicial.

La causa también sumó otro testimonio considerado clave: el de Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas acreedoras del funcionario. En su declaración ratificó una deuda de Adorni por 65 mil dólares, vinculada a una inversión realizada junto a Pablo Martín Feijoo, hijo de la segunda jubilada acreedora y gestor de la compraventa del semipiso.
Según esa versión, el dinero habría sido destinado a modernizar el departamento de Caballito antes de que las jubiladas se lo vendieran a Adorni por 230 mil dólares. Miano afirmó que quien “se encargó de todo” fue su socio, Feijoo.

Los testimonios incorporados al expediente indican que el funcionario habría acordado devolver esos 65 mil dólares sin plazo definido, sin intereses y sin documentación respaldatoria.
Ese pasivo se suma a otros compromisos económicos bajo análisis. De acuerdo con los números incorporados en la causa, el matrimonio habría realizado gastos por unos 365 mil dólares en propiedades durante los últimos dos años y medio.
En paralelo, también se investigan deudas que superarían los 335 mil dólares, en su mayoría con vencimiento previsto para noviembre.



