El Gobierno nacional estableció un nuevo esquema para calcular el subsidio de la tarifa social de la SUBE y dispuso que el descuento ya no se actualizará automáticamente cada vez que aumenten los boletos de transporte. La medida fue oficializada mediante la Resolución 40/2026, publicada en el Boletín Oficial, y comenzará a regir este 1° de julio de 2026.
El beneficio seguirá vigente para los usuarios alcanzados, que continuarán pagando una tarifa con un descuento del 55%. Sin embargo, el cambio central está en la base sobre la que se calculará ese subsidio.
La resolución establece que el descuento “será reconocido hasta el monto que resulte de aplicar dicho porcentaje sobre la tarifa de referencia”. Es decir, el Estado nacional dejará de tomar como base directa la tarifa real vigente en cada jurisdicción.

Para los servicios provinciales y municipales, las tarifas de referencia serán las contenidas en los cuadros tarifarios vigentes al 30 de junio de 2026. Esa base se mantendrá hasta que la Secretaría de Transporte disponga una actualización. En el caso de los colectivos de jurisdicción nacional y de los servicios ferroviarios, se utilizarán las tarifas establecidas por la Resolución 27/2026 de la Secretaría de Transporte.
Según el texto oficial, el cambio responde a que las tarifas del transporte público en el país tienen una dinámica frecuente y heterogénea, ya que los aumentos son definidos por provincias y municipios. Esa situación generaba variaciones automáticas en el reconocimiento del atributo social, porque cada suba del boleto implicaba un incremento inmediato del subsidio que paga el Estado nacional.
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La resolución señala que esas variaciones no responden a decisiones adoptadas por la autoridad nacional y dificultaban la previsión del gasto destinado a financiar el beneficio.
Con el nuevo criterio, el Gobierno busca establecer una base objetiva y uniforme para determinar el reconocimiento de la tarifa social, con mayor previsibilidad en la administración de los recursos.
La medida no modifica el porcentaje de descuento ni el universo de beneficiarios. Tampoco limita la facultad de provincias y municipios para fijar sus propios cuadros tarifarios.
En la práctica, el impacto no será inmediato para los usuarios. Pero a futuro, si el boleto aumenta, el descuento de la tarifa social ya no crecerá automáticamente en la misma proporción.


