La Secretaría de Trabajo de la Nación impulsa que las negociaciones paritarias contemplen un salario mínimo garantizado de $1.070.000 para agosto de 2026, en medio de la discusión de los convenios colectivos tras la aprobación de la reforma laboral.
Desde la cartera encabezada por Julio Cordero aclararon que el monto deberá surgir del acuerdo entre sindicatos y cámaras empresarias. “Lo tienen que negociar los sindicatos con las cámaras y después nosotros los homologamos”, señalaron fuentes oficiales a Clarín.
El planteo ya fue comunicado especialmente a actividades con remuneraciones inferiores a ese nivel, entre ellas Maestranza, Uocra y Sanidad. Según el Gobierno, la propuesta no tendría impacto sobre la inflación.
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La estrategia oficial mantiene como referencia un tope del 2% para los aumentos mensuales que está dispuesto a homologar, pero permite negociar sumas adicionales de carácter no remunerativo para elevar el ingreso de bolsillo.
Esos bonos no realizan aportes a la seguridad social y permitirían acercar los salarios más bajos al piso promovido por Trabajo sin superar el porcentaje mensual fijado como referencia.
La medida apunta principalmente a las categorías inferiores de sectores como textiles, peones rurales, metalúrgicos, industria del calzado, construcción, gastronomía y maestranza, entre otros. Según la información aportada, los salarios brutos de esas actividades se ubican entre $800.000 y $1.000.000.
La iniciativa forma parte de las alternativas que analiza el Gobierno para recuperar el consumo sin presionar sobre la inflación, luego del anuncio de un plan para reactivar el crédito hipotecario con fondos de la Anses.