Desde Madrid y con la valija en la mano, el Chino Darín rompió el silencio después del nacimiento de Dante, su primer hijo junto a Úrsula Corberó. El bebé llegó al mundo el 9 de febrero y el actor compartió cómo vivió esos días que definió como intensos, felices y transformadores.
A punto de regresar a la Argentina por compromisos laborales, Darín explicó que hizo una pausa clave en su agenda para estar presente. “Me escapé de un rodaje en Buenos Aires para tratar de pegarle a la fecha de parto y salió todo fantástico”, contó a la prensa europea, aún con el cansancio a flor de piel. “No vengo durmiendo nada, pero es un momento muy alegre”, agregó.
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La despedida no fue sencilla. El actor reconoció el tironeo entre el trabajo y la vida personal, aunque valoró haber podido acompañar el nacimiento. “Me quiero matar, pero soy muy afortunado. Pensé que no iba a poder venir y logré estar. Fue una experiencia gloriosa, muy fuerte”, expresó.
También habló del deseo de volver a reunirse pronto con su familia, aunque admitió que no será inmediato. “Lo intentaré lo antes posible, pero va a pasar un tiempito, más de lo que me gustaría”, señaló, dejando ver la dificultad de este nuevo equilibrio.
Por último, aclaró por qué Dante nació en España y descartó versiones sobre un plan previo para hacerlo en la Argentina. “En algún momento lo evaluamos, pero muy rápido decidimos que no. Entendí que el bebé nace donde la madre quiere y me parece bien que fuera así”, concluyó, cerrando el tema con una definición clara y personal.