Una noche cargada de emoción se vivió en Es Mi Sueño cuando Gabriel Lobo, un joven de apenas 20 años, se convirtió en el protagonista inesperado del programa. Su carisma y humildad conquistaron al jurado, pero hubo un momento lleno de ternura que terminó marcando la velada y emocionó a todos en el estudio.
Antes de que el participante subiera al escenario, el conductor Guido Kaczka se acercó a al padre del joven para preguntarle si creía que su hijo cantaba bien. Con gesto serio y cierta cautela, el hombre respondió con sinceridad: “Y… la verdad, más o menos”, dejando entrever que no estaba del todo convencido del talento del joven.
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Minutos después, Gabriel apareció frente al público y se presentó con sencillez: “Soy una persona simple que solo quiere traer un poco de cumbia”. Con esa frase dio paso a su actuación y sorprendió a todos interpretando “Te vas”, desplegando una voz segura y un gran manejo del escenario.
La presentación fue celebrada por el jurado y el público, que terminaron de pie en medio de una verdadera fiesta. “Perfecto”, “afinadísima”, fueron algunas de las devoluciones que recibió. Incluso Abel Pintos no dudó en alentarlo: “Por favor, dedicate a esto”.
Sin embargo, el momento más conmovedor llegó después de la actuación. Kaczka volvió a acercarse a la familia del participante y escuchó que sus padres comentaban que Gabriel cantaba igual que su abuelo paterno. Entre lágrimas, el padre del chico reveló que había perdido a su papá hacía menos de un mes.
Conmovido por la situación, el conductor lo invitó a decirle a su hijo las palabras que tanto esperaba escuchar. Entre sollozos, el hombre finalmente cambió su primera impresión y le dedicó un mensaje que emocionó a todo el estudio: “Hijo, te vamos a ir a ver al Teatro Ópera”.
La frase, cargada de orgullo y emoción, dejó en claro que Gabriel había pasado a una nueva instancia del certamen y que, además de conquistar al jurado, había logrado algo aún más importante: el reconocimiento de su propio padre.