Un momento cargado de emoción y también de humor se vivió en Es mi sueño, cuando un participante conmovió al jurado al contar que atravesaba una reciente ruptura amorosa que todavía lo tenía movilizado.
Antes de subirse al escenario, el joven confesó que estaba nervioso y triste porque “le rompieron el corazón”. Según explicó, la relación terminó por un motivo clave en su vida: la música. “A ella le debe gustar, pero no tanto como a mí”, señaló, y dejó entrever que su ex pareja no apoyaba su deseo de dedicarse de lleno al canto. “Yo me quiero dedicar a esto y tengo que darle todo el tiempo del mundo”, sostuvo.
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Fue entonces cuando Jimena Barón tomó la posta y, fiel a su estilo frontal, comenzó a indagar sobre la historia detrás de la separación. “Yo soy madre y quiero saber qué pasó. Necesito saber si la odiamos o no a esta estúpida”, lanzó, generando risas en el estudio.
Entre divertido y reflexivo, Ramiro bajó el tono y aclaró: “La ruptura siempre mueve algo en el corazón, no sé si me lo rompieron literalmente, pero la expresión es esa. He perdido un gran amor”.

Acto seguido, interpretó “Tattoo” de Kevz, una canción cargada de sentimiento. Durante la performance, hubo un gesto que no pasó desapercibido: en varios momentos se tocaba la muñeca. Al terminar, reveló el motivo: llevaba un tatuaje que se había hecho junto a su ex novia, y no pudo evitar recordarla mientras cantaba.
Lejos de la tristeza, el cierre tuvo un giro inesperado. De pie y visiblemente entusiasmada, Jimena Barón celebró la presentación con una frase que desató aplausos y carcajadas: “Para vos, tóxica verde, ¿viste que al final iba a ser cantante?”.



