La visita de Oriana Sabatini a Otro día perdido dejó uno de esos momentos que mezclan humor, sorpresa y cierta incredulidad. En un clima relajado, la artista fue desgranando detalles de cómo empezó su relación con Paulo Dybala, pero lo hizo con giros que incluso descolocaron al propio Mario Pergolini.
“No conocimos por primera vez en un boliche, pero literalmente ‘hola’ y ‘chau’. Él ya me había invitado a salir”, contó Sabatini. A lo que Pergolini, sin disimular su asombro, reaccionó: “Ah, ¿te había tiroteado ya?. ¿Vía Instagram?”. La respuesta no tardó en llegar: “Me había escrito primero por Instagram porque alguien que no me acuerdo quién es, pero le agradezco porque ahora estoy casada con el padre de mi hija”.
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El conductor intentó entonces reconstruir la escena con ironía: “Hola qué tal, soy el 9 de Banfield…”. Pero Sabatini aclaró que todo fue un poco más insistente de lo que parecía. “Fue Instagram porque este amigo le insiste todo el tiempo tipo ‘Oriana no sé qué’”, explicó. Luego detalló cómo la historia avanzó hacia un terreno más directo: “Yo estaba sola y él también. Y Paulo, que era muy respetuoso, me mandó un mensaje por Instagram, pero no le contesté porque nunca lo vi. Entonces el amigo le insiste ‘te voy a conseguir el número, escribile por WhatsApp así te contesta’. Lo consigue, Ricky Sarkany fue quien le pasó mi número, y me escribe: ‘Hola Oriana, Soy Paulo, tenía ganas de invitarte a salir… y yo no sabía quién era”.
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La desconfianza inicial derivó en una escena tan insólita como reveladora. Sabatini recordó que incluso dudó de la identidad del futbolista: “Le pregunto a mi padre y me dice: ‘no, es un jugador muy importante en Italia’. Entonces yo me pregunto cómo compruebo que este chico es Paulo Dybala… y me dice: ‘te llamo’ y yo entro en pánico total”. Fue ahí cuando tomó una decisión poco habitual: “Ni en pedo, le dije. Ni loca, no te conozco. Le dije, mandame una nota de voz y yo comparando con mi papá a ver si coincidía”. Rada, sorprendido, intervino: “¿Compararon un audio? O sea, ¿buscaron una entrevista en YouTube?”. “Sí, obvio. Lo comparé y efectivamente era”, remató Oriana.
Con el paso del tiempo, aquella cautela inicial quedó como una anécdota divertida. La cantante reconoció, ya en tono más reflexivo, que al principio dudó por prejuicios: “Pequé de prejuiciosa, me parecía que por ahí no íbamos a tener química…”, admitió, aunque aclaró que todo cambió al conocerse. Según contó, la conexión fue inmediata, algo que Pergolini resumió con una frase simple: “Como el príncipe azul”. “Sí”, respondió ella, cerrando una historia que, entre mensajes, audios y comparaciones en YouTube, terminó dando como fruto a su primera hija.



