Nicolás Cabré habló como pocas veces sobre la mudanza de su hija Rufina a Turquía, donde vive junto a la China Suárez y Mauro Icardi, en medio del presente futbolístico del delantero en Galatasaray.
Invitado al programa de streaming Vuelta y Media, el actor reflexionó sobre cómo atraviesa esta nueva etapa de paternidad a distancia y reconoció que, aunque extraña mucho a su hija, intenta acompañarla sin ponerse en el camino de sus decisiones.
“No hay día que no pase, y creo que le pasa a todos los padres, que vas entendiendo las cosas que decían tus papás”, expresó Cabré, emocionado al hablar sobre cómo cambió su mirada con el paso del tiempo.

El actor explicó que intenta no convertirse en “un palo en la rueda” frente a decisiones que pueden gustarle más o menos. En ese sentido, valoró que Rufina tenga la posibilidad de vivir en otro país, conocer una cultura distinta y aprender otro idioma.
“Cuando ella, gracias a Dios, tiene la posibilidad de decidir y decir: ‘Me quiero aventurar y quiero conocer un idioma y un país’, tenés que entender que vos tenés que apoyar”, señaló. Cabré resumió su postura con una frase clara: “Yo aprendo y veo a una Rufina feliz”.
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También dejó en claro que su prioridad siempre fue y será su hija. “Yo siempre tuve claro que la prioridad siempre es, fue y será Rufina. Y yo te puedo plantear dos panoramas y vos decís ‘A o B’. Y el que sea, yo voy a estar y la voy a apoyar”, sostuvo.
Aunque admitió que la distancia pesa, aseguró que mantiene un contacto permanente con ella gracias a la tecnología. “Va y viene, hablamos todo el día... La extraño, pero la apoyo y valoro lo que hace”, afirmó.
El actor también reconoció que Rufina atraviesa un cambio enorme: dejó a sus amigos, su entorno habitual y parte de su vida en Argentina para adaptarse a otro idioma y otra cultura.

“El contexto en el que ella está es completamente diferente y dejó a todos sus amigos, no solo a mí. Tiene amigos nuevos, otro idioma, otro mundo completamente diferente”, expresó.
Por último, Cabré dijo que aceptar esta nueva realidad también es parte de su propio aprendizaje como padre. “Entender que no todo es color de rosa, pero eso es parte también de la vida. Hoy mi lugar está un poco más lejano y hay cosas que yo no puedo resolver. Pero todo me ayuda a tratar de ser mejor, que es lo único que quiero”, cerró.



