Pity Álvarez llegó este lunes por la mañana a los tribunales porteños para la primera audiencia del juicio oral en su contra por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz.
El hecho ocurrió en julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré, en el barrio porteño de Villa Lugano. El músico está acusado de haber matado a tiros al hombre y podría enfrentar una dura condena.
Cristian Gabriel Álvarez Congiú, de 54 años, se presentó en los tribunales de la calle Paraguay 1536, en Recoleta. Bajó de una camioneta y evitó hacer declaraciones ante la prensa que lo esperaba en la puerta.
Su ingreso fue tumultuoso, entre cámaras, periodistas y algunos reproches por los empujones. El músico llamó la atención por la ropa que eligió para la audiencia.

Llegó con lentes oscuros, gorro negro, campera del mismo color y una remera con una frase vinculada a su propia carrera. “Si esperás, vas a entender”, se leía en la prenda. La frase pertenece a Nunca quise, una de las canciones más conocidas de Intoxicados.
Álvarez se sentó junto a sus abogados, entre ellos el defensor oficial Javier Marino. En la sala se lo vio con los brazos extendidos y en una postura relajada mientras avanzaban las primeras cuestiones técnicas del debate.
Luego se paró y caminó lentamente hacia la silla ubicada en el centro de la sala. Antes de escuchar sus derechos como imputado, alcanzó a decir: “Buenos días”.
+ MIRÁ MÁS: Moria Casán reveló su secreto para cuidarse la piel y Mirtha estalló: “¿Esperma de qué?”
Cuando le preguntaron si iba a declarar, respondió: “Lo voy a hacer más adelante”. Después brindó algunos datos personales y confirmó su apodo más conocido: “Pity”.
Al ser consultado por su DNI, dijo que no recordaba el número. “¿Si yo se lo digo, lo recuerda?”, le preguntó el presidente del tribunal. “No creo”, contestó el músico. Álvarez señaló que completó el secundario y definió su presente laboral con una frase breve.

“Mi profesión en este momento es la música”, sostuvo con una voz entrecortada. También habló de su estado de salud: “Tengo secuela de una operación de la cadera, hipertensión y se me presentó un cuadro de diabetes, hoy en día tomo medicación todos los días para eso”, afirmó.
Ante la consulta sobre posibles adicciones, respondió: “Tal vez sí. No estoy actualmente”. Luego agregó: “Fui adicto a la pasta base, pero no consumo desde el ‘92. Ahora coqueteo con marihuana, pero nada más”.
El músico también aseguró que no maneja dinero ni está capacitado para firmar contratos. Dijo que participa principalmente de decisiones artísticas y que su hermana le carga dinero en una billetera virtual cuando lo necesita.
El juicio busca determinar su responsabilidad por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, de 36 años, asesinado de cuatro balazos el 12 de julio de 2018.



