Emile Maxim St. Patrick Higgins, el jamaiquino que alguna vez se presentó como el “Rey del Entretenimiento” y prometió construir un “Disney argentino”, fue encontrado muerto este lunes en la localidad bonaerense de Libertad, partido de Merlo.
Un trabajador de la línea de colectivos 216 alertó a las autoridades después de verlo tendido en la calle, en posición fetal. Según contó el testigo, el hombre de 55 años llevaba más de 20 días deambulando por la zona.
Personal del Comando de Patrullas Merlo preservó el lugar para las pericias. Las primeras revisiones descartaron signos de violencia o la participación de terceros y posteriormente una ambulancia constató el fallecimiento por causas naturales.

La muerte cerró una historia marcada por un fuerte contraste. Higgins había pasado de mostrarse en hoteles cinco estrellas, jets privados y autos de lujo a dormir en la calle y pedir dinero para comer.
Maradona, un Lamborghini y un proyecto que nunca existió
En 2007, Higgins alcanzó notoriedad al anunciar que construiría una especie de Disney World argentino en un terreno de 132 hectáreas de San Pedro que aseguraba que le pertenecía. Incluso colocó un cartel en el predio y logró inicialmente respaldo de autoridades locales.
El proyecto comenzó a desmoronarse cuando la propia compañía Disney negó cualquier vinculación con la iniciativa.

Meses antes había impulsado World Football Idol, un reality con el que prometía encontrar a una futura estrella del fútbol. Para darle impacto al programa contrató a Diego Maradona y ofrecía al ganador dinero y la posibilidad de probarse en el club que eligiera.
La primera convocatoria se realizó en el Estadio Mundialista de Mar del Plata. Higgins llegó en un jet privado y después se mostró a bordo de un Lamborghini Diablo modelo 1989, que también formaba parte del atractivo promocional. Más tarde se conoció que el vehículo era prestado y que lo utilizaba para sostener su imagen de empresario millonario.

Pese a la puesta en escena, apenas unas 30 personas se anotaron en aquella convocatoria.
Con el tiempo comenzaron a aparecer cuestionamientos sobre la fortuna que exhibía. Su esposa argentina, Sandra Zapata, sostuvo que ese patrimonio era ficticio y denunció episodios de violencia, además de señalar antecedentes por estafas con cheques sin fondos en Estados Unidos e Inglaterra.
Higgins terminó acusado de ser un estafador profesional y fue perdiendo el respaldo de quienes lo rodeaban. Alejado de aquella vida de exposición, pasó primero a dormir en la calle en Retiro y luego en Merlo, donde finalmente fue encontrado muerto.



