Rusher visitó Otro Día Perdido y sorprendió a Mario Pergolini al recordar las condiciones en las que vivió cuando decidió apostar de lleno por la música. El joven de 26 años contó que durante su adolescencia se escapaba de su casa para participar en competencias de rap.
El gran cambio llegó a los 17 años, cuando tomó la decisión de mudarse a Buenos Aires. Pergolini quiso saber cómo había reaccionado su familia frente a una actividad que en ese momento no le generaba ingresos.
“No era muy común que haya premios, cortes de pelo o grabaciones. Mi mamá recién se puso contenta cuando vio que caí a casa con el corte de pelo y la remera nueva. ‘No es ningún boludo mi hijo’, dijo”, recordó entre risas.
“A Buenos Aires vengo sin nada, con la mochila nomás, como Palito Ortega”, relató Rusher. Ante la curiosidad de Pergolini sobre dónde se había instalado, reveló una situación que sorprendió al conductor.
“Nos quedamos en el sótano de una peluquería. Muy tétrico todo. No había nada más marginal”, contó. Según explicó, unos amigos conocían el lugar y les ofrecieron quedarse allí.

Con el tiempo, la situación cambió y Rusher terminó mudándose a un departamento junto a Luck Ra. El cantante destacó que todavía conserva una gran amistad con el cordobés.
“Yo tengo los valores muy claros”, aseguró. Y cerró con una postal reciente de ese vínculo: “Los otros días nos vimos y estaba él con un fernecito”.




