Durante sus 78 años de tarea en el cuidado de la vida, Sanatorio Allende desarrolló una filosofía de trabajo que se basa fundamentalmente en el cuidado de la persona. Esta visión, que se potencia aún más cuando el paciente es un niño en cuidado crítico, motivó a la institución a desarrollar un modelo de Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica en donde la participación de la familia juegue un rol fundamental en el cuidado del chico.
De esta manera, la UTI Pediátrica del Cerro pone a favor del paciente la excelencia médica de sus profesionales, en un trabajo coordinado con todos los servicios del Sanatorio, más la tecnología de avanzada de su equipamiento y un ambiente especialmente diseñado según el concepto del cuidado de las personas. En sus espacios abunda la iluminación natural y la calidez de una arquitectura hospitalaria que privilegia la contención no solo del internado sino de su familia y que genera el ambiente ideal para desarrollar la política de puertas abiertas para un acompañamiento las 24 horas del día.
La experiencia resulta altamente positiva. La presencia constante de la familia es un gran aporte a favor la recuperación de los pacientes pediátricos en cuidados intensivos. Y esta realidad confirma el camino emprendido hace casi ocho décadas por Sanatorio Allende en su misión de ser cuidadores de la vida,
Para conocer más sobre Sanatorio Allende, recomendamos visitar la página