Gladis Pino vivió una noche de terror en manos de unos delincuentes. Los sorprendieron en su casa de barrio Virgen de Fátima, mientras miraban la televisión.
Los delincuentes actuaron sin piedad. Buscaban dinero y todo elemento de valor. Para conseguir su objetivo usaron una picana eléctrica contra la dueña de casa y también amenazaron con lastimar a uno de sus nietos.
En un testimonio traumático, contó que conoce a uno de los atacantes desde que era niño. “No me merezco este maltrato. Justamente la persona que me manoseó y me quiso matar, le he dado el pecho, le he curado la madre”, contó con desesperación y sin consuelo.
Los ladrones actuaron con una saña aterradora. “Si me hubiesen pedido ayuda, se la hubiese dado”, dijo Gladys. La Policía logró atrapar a los cuatro malvivientes. Dos de los ladrones son menores de edad.