Un intercambio cotidiano en un grupo de WhatsApp de amigos terminó con una tremenda discusión. El detonante fue Juli, un argentino que se mudó a España y decidió compartir su nueva vida con fotos desde Madrid y un mensaje celebratorio. Lo que parecía un comentario inofensivo pronto derivó en una pelea que terminó con su salida abrupta del grupo.
Todo comenzó cuando el joven envió imágenes de la capital española acompañadas por una frase que sonó a alarde: “Increíble este lugar, guachos”. Ante la consulta de un amigo sobre cómo le estaba yendo, respondió sin filtro: “Madrid es otro mundo. Desde acá te das cuenta de que Argentina no tiene solución. ¿Por qué siguen allá? Acá se vive de verdad”.
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La comparación no cayó bien y la provocación fue directa. Uno de los integrantes del grupo, Marco, decidió ir más allá y poner el foco en los números. Juli aseguró que trabajando como mozo ganaba alrededor de 1.300 euros mensuales, cifra que, según él, era impensada en Argentina. Sin embargo, al hablar de gastos, el relato empezó a mostrar fisuras.
Primero reconoció que no vivía solo, sino que compartía departamento con otras tres personas. Luego admitió que no residía en el centro de Madrid, sino en la periferia. Y finalmente llegó la confesión que desató la ironía general: el lugar no tenía habitaciones separadas y el baño era compartido entre todos, con turnos organizados.
La conversación fue subiendo de tono. Mientras algunos intentaban relativizar la situación como parte del proceso migratorio, Juli sumó nuevos datos que jugaron en su contra: jornadas laborales de hasta 12 horas diarias, largos traslados y casi nada de tiempo libre para disfrutar la ciudad.
Marco fue contundente: en Argentina, con un sueldo menor, Juli vivía solo y con mayor comodidad. “Te fuiste a otro país para estar peor”, le lanzó.
El cruce terminó de romperse cuando otro amigo intervino: “Chicos, son amigos, basta. Dense una ducha de agua fría así bajan un cambio”
El último mensaje fue irónico y letal. Marco aceptó la tregua: “Tenés razón, Lisandro, voy a hacer eso”. Pero no pudo resistir el remate. “Lástima que Juli no puede, porque está fuera de su rango horario”, dijo haciendo referencia a los horarios que el joven tenía para usar el baño en su residencia en España.