La muerte de Unelén, una puma que había logrado sobrevivir a graves lesiones provocadas por una trampa cepo, generó conmoción entre quienes siguieron su historia durante los últimos años. La noticia fue confirmada por la reserva Pumakawa, ubicada en Villa Rumipal, provincia de Córdoba, donde el animal permanecía bajo cuidado desde su rescate.
La felina había sido encontrada con heridas severas en una de sus extremidades, producto de una trampa utilizada para la captura de animales. Debido al estado irreversible de la lesión, los veterinarios debieron amputarle una pata para salvarle la vida. Desde entonces, Unelén se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de recuperación de fauna silvestre en cautiverio.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, desde la reserva expresaron su pesar por la pérdida. “Una puma guerrera. Hicimos lo mejor que pudimos para darle una segunda oportunidad. La amputación de una pata por una trampa fue una crueldad suprema. La amputación más dura fue la de su libertad. Hoy estoy triste”, señalaron desde la institución.
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El caso de Unelén también volvió a poner en discusión el impacto de las trampas cepo sobre la fauna silvestre. Estos dispositivos, prohibidos en numerosas jurisdicciones por el sufrimiento que generan, continúan causando lesiones graves y muertes de animales en distintas regiones del país. Organizaciones ambientalistas advierten desde hace años sobre sus consecuencias para especies nativas, entre ellas el puma.

Pumakawa es una reserva dedicada al rescate y rehabilitación de animales silvestres. Según informa la institución, su nombre significa “el que cuida con el sigilo del puma” y desarrolla actividades vinculadas con la conservación, la educación ambiental, la investigación y la restauración del monte nativo en un predio de dos hectáreas ubicado en el Valle de Calamuchita.



