Un viaje por vacaciones, trabajo o placer puede cambiar de golpe por un accidente o una enfermedad inesperada. Cuando regresar a casa ya no depende solo de comprar un pasaje y se convierte en una decisión médica, entra en escena el trabajo de Paula Vilella.
La médica cordobesa nació en Villa María, estudió en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) e hizo la residencia en Medicina Interna en el Hospital Privado de Córdoba. Durante mucho tiempo imaginó su futuro entre guardias y pasillos de hospital, hasta que una mudanza a Barcelona le abrió una puerta que no tenía en los planes.
“Pensé que toda mi vida iba a trabajar dentro de un hospital, porque uno cree que la medicina solo se puede ejercer así”, contó en diálogo con ElDoce.tv. Hoy se dedica a los vuelos de repatriación sanitaria, una tarea que descubrió casi por casualidad: “No es algo que busqué, sino algo que me encontró”.
Una especialidad poco conocida
La idea de vivir en España venía desde antes de terminar la residencia. Paula quería conocer cómo se ejercía la medicina al otro lado del Atlántico y empezó a homologar sus títulos mientras todavía se formaba en Córdoba.
Ya instalada en Barcelona, comenzó a trabajar en un servicio de Urgencias porque su especialidad aún no estaba homologada. En ese camino apareció la medicina aerotransportada, un ámbito que, según explicó, en Argentina no está tan difundido. “No se conoce, no se vive, no está muy divulgado”, señaló.
+ MIRÁ MÁS: “Se van a hacer bosta”: los filmaron peleando en plena Circunvalación y casi terminaron en tragedia
Su rutina actual combina guardias hospitalarias con traslados sanitarios internacionales. Algunos pacientes pueden viajar en vuelos comerciales con acompañamiento médico, mientras que otros necesitan un avión ambulancia equipado con monitores, desfibrilador, oxígeno y otros recursos para asistir cuadros críticos.
Pero el operativo empieza mucho antes del despegue. Cada misión exige revisar la historia clínica, evaluar cómo puede impactar la altitud en la enfermedad del paciente y preparar el equipamiento adecuado para evitar complicaciones durante el vuelo.
“La medicina aerotransportada va mucho de la prevención, del prearmado y de la logística previa”, explicó. Y resumió el objetivo con una frase simple: “Lo que intentamos es que la misión sea exitosa porque no pase nada”.
+ VIDEO: la historia de la médica cordobesa:
Mucho más que un vuelo
Las misiones pueden durar entre 24 y 72 horas, aunque el traslado aéreo sea de apenas unas horas. En ese tiempo, Paula comparte de cerca con pacientes y familias que atraviesan situaciones difíciles lejos de su casa, muchas veces en un país donde ni siquiera hablan el idioma.
“Imaginate que era una persona que estaba de vacaciones y, de pronto, un suceso traumático cortó todo eso”, describió. En cada traslado escucha historias, conoce vínculos, acompaña miedos y también expectativas.
+ MIRÁ MÁS: Apareció un flamenco en la Terminal de Córdoba: confirmaron cómo llegó y su estado
Ese costado humano es una de las marcas más fuertes de su trabajo. “Todas me marcan”, aseguró sobre las misiones que realiza.
Después de preparar el viaje, controlar signos vitales y entregar al paciente en destino, hay una escena que se repite y que todavía la conmueve: la llegada. Puede ser en una casa, un hospital o un aeropuerto, pero siempre hay alguien esperando del otro lado.
“La felicidad que tienen cuando vuelven a su casa, a su país, a su entorno y a su médico de cabecera me marca muchísimo”, confesó. Y dijo que esas caras y esos agradecimientos quedan grabados.
Tres años después de llegar a Barcelona, Paula siente que encontró una forma de ejercer la medicina que no sabía que existía. Además, se prepara para iniciar una nueva especialización en Medicina Hiperbárica, otro campo que descubrió a partir de su pasión por el buceo.
Al mirar su recorrido, dejó un mensaje para quienes buscan su lugar dentro de la profesión: “A veces uno no se halla en esa residencia o en esa especialidad. Me gustaría que sepan que hay muchísimas maneras de ejercer la medicina y que, si no están cómodos donde están, sigan buscando porque algo van a encontrar”.




