La historia de Julio y “Gordo” conmovió a miles de personas en las redes sociales. El hombre viajó desde Santa Fe hasta el bioparque Temaikén de Escobar, provincia de Buenos Aires con un objetivo muy claro: volver a ver al pez gato de cola roja que había cuidado en su casa y que, tiempo atrás, había sido trasladado a un hábitat más adecuado.
El momento más impactante ocurrió cuando el pez se acercó directamente al vidrio del acuario al detectar la presencia de su antiguo dueño. Mientras otros visitantes observaban el estanque, el animal permaneció junto a Julio, un comportamiento que quedó registrado en un video difundido por el medio Aire Santa Fe.
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La emoción del reencuentro fue evidente. “Ese es mi bebé. Este es el momento que quería y ansié cuando empezó la travesía”, expresó Julio entre lágrimas. Luego agregó: “Parece que me conoce. Parece increíble, pero no se va de la vidriera. No tengo palabras”.
Cómo se inició el periplo
La historia comenzó en 2024, cuando la familia compró varios peces sin imaginar que uno de ellos era un ejemplar exótico. Con el paso del tiempo, “Gordo” creció rápidamente hasta alcanzar los siete kilos, lo que hizo imposible mantenerlo en el hogar. Gracias al trabajo conjunto entre la familia, el medio local y el bioparque, el pez fue trasladado a Escobar en un operativo especialmente diseñado para garantizar su bienestar.
VIDEO: El momento del encuentro qudó registrado
Desde Temaikén también reconocieron el valor del episodio. Los especialistas señalaron que es muy difícil documentar este tipo de comportamientos en peces, aunque destacaron que cada animal desarrolla conductas particulares.
Actualmente, “Gordo” comparte el acuario con otros ejemplares de su misma especie, mientras su inesperada reacción durante el reencuentro sigue despertando preguntas sobre la capacidad de los peces para reconocer a las personas.