Rosalía Álvarez creció rodeada de artistas y entendió desde muy pequeña que la danza iba a ocupar un lugar central en su vida. Con el tiempo, aquella pasión se transformó en profesión y encontró en el tango el lenguaje que marcaría su recorrido.
Su carrera la llevó a integrar grandes compañías, trabajar durante años en Turquía y presentarse en distintos escenarios dentro y fuera del país. También llegó a ser finalista del Mundial de Tango junto a Nicolás Tobares, uno de los hitos de un camino atravesado por la disciplina y el aprendizaje permanente.
Detrás de cada logro hubo una búsqueda constante por perfeccionarse y encontrar una identidad propia. Para Rosalía, bailar no se reduce a ejecutar movimientos: también implica interpretar, crear y descubrir nuevas formas de expresar lo que siente.
+ VIDEO: La entrevista completa con Guillermo Hemmerling:
Evolution Tango, un sueño convertido en compañía
Ese recorrido encontró una nueva etapa con Evolution Tango, la compañía desde la que Rosalía explora cruces con otros géneros sin abandonar la esencia del tango. El proyecto nació como un sueño y terminó convirtiéndose en un espacio para desarrollar una mirada personal sobre la música y la danza.
+ MIRÁ MÁS: Los capítulos completos de Me Gusta lo que Hago
La propuesta combina tradición y renovación, con el objetivo de llevar el tango hacia otros lenguajes y posibilidades escénicas. Allí, Rosalía vuelca años de experiencia, formación y una necesidad permanente de seguir creando.
Su historia forma parte de Me gusta lo que hago, el ciclo audiovisual documental creado y conducido por Guillermo Hemmerling. La propuesta retrata historias reales de personas que encuentran en su trabajo una expresión de identidad, vocación y sentido.