La jornada final del juicio por el femicidio de Christelle Heredia (34), ocurrido en junio de 2024, estuvo marcada por un momento de profunda emoción y dolor. En la Cámara 12ª del Crimen de Córdoba, la madre de la víctima tomó la palabra antes de conocerse la sentencia contra el acusado, el ciudadano chileno Hernán Felipe Herrera Larenas, y relató el horror de aquel día y el vacío que dejó en su familia.
“Este hecho me destruyó la vida, me dejó sin alegría”, comenzó diciendo entre lágrimas. Luego recordó cómo se enteró del crimen, ocurrido en el departamento de calle Catamarca al 1000, en barrio General Paz.
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“Ese día su hermano me dijo: ‘mamá, acá hay algo raro, la llamo y no contesta’. Era el Día del Padre y no llegaba al asado. Mi otro hijo me dijo ‘vamos a buscarla’. Cuando llegamos, estaba llegando la Policía. Subimos detrás de ellos sin saber lo que había pasado, y me tomaron de los hombros. Les dije que venía a buscar a mi hija. Ahí me dijeron que había pasado algo muy grave. Me sacaban del lugar, nadie me decía nada, hasta que escuché a mi hijo gritar ‘¡nooo!’… y ahí me enteré”, afirmó entre lágrimas.
Con la voz quebrada, la mujer miró al acusado y expresó toda su impotencia: “Lo que vivo es un infierno, nos cortó la vida. Este monstruo, esta bestia nos rompió la vida. Él participaba en nuestras reuniones. Desde ese día todo fue diferente. Mi marido no aguantó más que dos meses y murió, no soportó el dolor”.
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En su declaración también apuntó contra las autoridades por no haber actuado a tiempo: “¿Por qué no lo detuvieron allá en Chile si tanto mal había hecho? ¿Por qué no lo hicieron antes de que siguiera dañando a la gente? Lo trajeron para acá y siguió haciendo la suya, siempre diciendo ser la persona perfecta”.
La familia de Christelle espera la condena a prisión perpetua, tal como solicitó la fiscalía. El crimen —cometido con múltiples puñaladas— generó una gran conmoción en Córdoba y expuso, una vez más, la falta de controles sobre agresores con antecedentes por violencia de género en otros países.



