El último día del año terminó con una escena escalofriante en el río Coronda, a la altura de Sauce Viejo, en la provincia de Santa Fe. Dos hombres aparecieron asesinados a balazos dentro de una canoa que flotaba a la deriva, frente al barrio La Arenera, en plena zona de islas.
Las víctimas fueron identificadas como José Oscar Cabrera (30) y Félix Martín Cabrera (31), primos y vecinos del barrio Alto Verde, en la ciudad de Santa Fe. Ambos habían salido a cazar y nunca regresaron.
+ MIRÁ MÁS: Apuñaló a su pareja y dio una insólita excusa cuando lo detuvieron: la mujer está gravísima
El miércoles 31 de diciembre, pasado el mediodía, vecinos de la zona notaron la presencia de una embarcación sin rumbo, con dos personas inmóviles en su interior. Al acercarse, descubrieron la terrible escena: los cuerpos de los primos yacían dentro de la canoa, junto a una vaca muerta lista para ser faenada y varias armas de fuego.
Efectivos de la Comisaría 19ª y la Prefectura Naval Argentina acudieron al lugar y aseguraron la embarcación para que los peritos pudieran trabajar.
Las primeras pistas y la hipótesis de venganza
Personal de la Policía de Investigaciones (PDI) y el médico legista confirmaron que ambos hombres presentaban múltiples heridas de escopeta. En la escena encontraron cartuchos de plomo, lo que indica un ataque a corta distancia y con alto poder de fuego.

La principal línea investigativa apunta a un posible robo de ganado que terminó en venganza. La presencia del animal muerto dentro de la canoa refuerza esa teoría. Los investigadores no descartan la participación de más de una persona en el hecho.
Una versión que cobró fuerza es que los hombres habrían sido sorprendidos mientras robaban y atacados por el propietario del ganado o algún puestero de la zona de islas.
Qué dijo la familia
Los familiares de los fallecidos salieron al cruce de las versiones que los señalan como cuatreros. “Ellos no llevaron perros, acá tenemos cuatro. En la canoa estaba todo: los teléfonos, el motor y el arma legal. Si alguien les apuntó por algo, que expliquen por qué, pero no tenían que matarlos", expresó a Aires de Santa Fe Daniel, hermano de José Cabrera.

Sobre lo que pudo haberles sucedido, la familia sostuvo: “Una persona mala le hizo una cama a mi primo. Los mataron y los largaron por el río”. Creen que la escena fue manipulada para hacer pasar lo sucedido como un caso de abigeato.
Según relataron, los hombres salieron el martes a la tarde a cazar carpinchos en un sector del río conocido como La Blanca. Pasaron las horas y no regresaron. Al día siguiente, la canoa apareció a la deriva con los cuerpos.



