Lo que prometían ser unas vacaciones para recibir el Año Nuevo en Cuesta Blanca terminó en una pesadilla para una familia cordobesa. Viajaron con sus cuatro hijos para disfrutar de unos días de descanso, pero la última noche todo cambió: ladrones entraron a la cabaña mientras dormían y se llevaron celulares, computadoras, bolsos y hasta vaciaron el auto.
Carla Hurtado, una de las víctimas, relató en Noticiero Doce que el domingo, después de preparar los bolsos para el regreso, salieron a dar una vuelta por Icho Cruz. Al volver, acostaron a los chicos y se fueron a dormir, sin imaginar lo que pasaría horas después.
+ VIDEO: la palabra de la víctima en Noticiero Doce:

“Cerramos la cabaña, estábamos en un complejo de tres cabañas. Cuando me levanto, quiero ver la hora y no encuentro el celular. Le digo a mi pareja y tampoco lo encontraba”, contó la víctima.
Al levantarse, notaron que la puerta estaba abierta. Fue ahí cuando se dieron cuenta de que les habían robado los celulares de las mesas de luz, computadoras, bolsos enteros con ropa y hasta entraron al auto y lo vaciaron por completo. Los ladrones dejaron la llave tirada y se llevaron todo lo que encontraron a su paso.
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“Calculamos que nos robaron más de 5 millones de pesos", lamentó. Y expresó su indignación con el accionar policial porque no le tomaron la denuncia. Según dijo la mujer, su pareja fue a las 7:30 a la dependencia policial de Icho Cruz, le dijeron que hasta las 9 no llegaba el notarial y a las 11 aún no había quién la tomara.
El regreso a Córdoba
La situación se volvió aún más desesperante cuando tuvieron que regresar a Córdoba sin billeteras, sin celulares y sin poder cargar nafta. La indignación siguió cuando lograron localizar los celulares: “Al mediodía (del lunes)uno ya estaba en la Galería Norte”. En tanto, el otro celular marcaba ubicación en Cuesta Blanca y la computadora no pudo ser rastreada porque los ladrones no la encendieron.


“Me angustia un montón saber que los chicos estaban donados y no escuchamos nada, que entraron, les abrieron la puerta. Una sensación horrible”, concluyó Hurtado.



