El viernes pasado, la Policía Federal Argentina detuvo en la provincia de Buenos Aires a Felipe Sosa, alias “El Militar”, de 51 años, señalado como el principal sospechoso del asesinato de Erika Antonella Álvarez (25). El caso estremeció a Tucumán el 8 de enero, cuando el cuerpo de la joven apareció maniatado y golpeado en un basural del barrio Manantial Sur.
Sosa, exmilitar y dueño de una empresa de seguridad privada, mantenía una relación con la víctima. Tras permanecer prófugo durante una semana, fue arrestado en un operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional y este lunes lo trasladaron a Tucumán, donde quedó bajo custodia como preso de “alto riesgo”.
El 8 de enero, dos mujeres que limpiaban un basural en Manantial Sur encontraron el cadáver de Erika dentro de una bolsa de residuos. La autopsia reveló que la joven murió por un traumatismo craneofacial grave, con luxación cervical y múltiples golpes en la cabeza y el rostro. Además, presentaba una lesión letal en las vértebras del cuello.
Un detalle que llamó la atención de los investigadores fue que el cuerpo estaba maniatado con nudos típicos de personal militar o rescatistas, lo que reforzó las sospechas sobre el perfil del agresor.

Una vez identificado como sospechoso, la justicia tucumana ordenó la detención de Sosa. Cuando la policía allanó su domicilio, él ya se había fugado. Su pareja contó que había escapado hacia Buenos Aires en moto.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron un recibo de venta de la motocicleta, por un monto de 4 millones de pesos, y rastrearon la operación hasta un concesionario de San Miguel de Tucumán. La moto fue localizada luego en el partido bonaerense de Pilar.
La División Búsqueda de Prófugos de la PFA identificó que Sosa podría estar oculto en el barrio privado “Los Cerrillos Country Club”, donde vive su hermano. Tras tareas de vigilancia y con apoyo de las cámaras de seguridad, lograron ubicarlo circulando en la moto. Finalmente, lo detuvieron en la calle Ramallo, en la localidad de Fátima.

El perfil del detenido
Sosa egresó del Colegio Militar de la Nación en 1998 como subteniente de Infantería y fue dado de baja en 2003 con el grado de teniente. Según la investigación, también tuvo experiencia en operaciones de la legión extranjera de Francia.
El acusado, de nacionalidad argentina, quedó a disposición de la justicia y fue trasladado desde el aeropuerto de San Fernando a Tucumán, donde enfrentará cargos por el crimen de Erika Álvarez.



