La joven que perdió un ojo tras recibir un disparo de un arma policial en barrio Zepa relató con crudeza cómo fue el violento episodio que marcó su vida para siempre. En diálogo con Arriba Córdoba, expresó su dolor y reclamó justicia a días de que se confirmara que el efectivo acusado irá a juicio.
“Ese día yo estaba en mi habitación con mi hija de 3 años, escuché los gritos de mi hermano, me asomo por la ventana y en eso entra mi hermano con un policía que venía atrás”, contó primero. Según su testimonio, el efectivo le arrojó gas pimienta y se burló de la situación. “El policía me echa gas pimienta y empieza a reírse”, aseguró.
La joven relató que su mamá salió del baño y trató de preguntar qué estaba pasando, pero no obtuvo respuestas. “El policía no daba respuestas y empieza a disparar y a disparar”, recordó. En ese contexto, señaló que el efectivo se acercó hasta la vereda de su casa, apuntó directamente hacia ella y disparó: “Fueron como 10 disparos antes de que me disparara dos veces a mí, de los cuales uno me pegó en el ojo”.
+ VIDEO: habló la joven que perdió un ojo por un disparo policial: el duro testimonio:

El impacto le provocó la pérdida total de la visión en uno de sus ojos. “A mí lamentablemente me arruinó la vida, pero soy fuerte, tengo que estar fuerte para mi hija”, expresó con entereza. Y cerró con un pedido claro: “Quiero que se haga justicia y que pague lo que tenga que pagar, no quiero más nada”.
Por el hecho, el oficial subinspector Fabricio Vergaras Figueroa, de 26 años, fue enviado a juicio acusado de lesiones graves agravadas por abuso funcional y falsedad ideológica. Así lo resolvió el juez de Control N.º 5, Carlos Rubén Lezcano, al avalar la investigación del fiscal Andrés Godoy.
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El caso ocurrió durante un operativo policial en el marco de disturbios registrados tras el traslado de familias desde asentamientos de la zona. La joven, que tenía 17 años al momento del ataque, fue alcanzada por un proyectil disparado por un arma Byrna, de letalidad reducida.
Si bien el fiscal encuadró el episodio como violencia institucional policial, el juez no compartió esa calificación. El acusado permanece en libertad y se declara inocente, aunque su pedido para que el hecho sea considerado como lesiones culposas fue rechazado. La causa podría tener nuevas instancias si la defensa decide apelar ante la Cámara de Acusación.



