Los acusados por el crimen de Sebastián Villarreal declararon este miércoles en el comienzo del juicio por el robo que desencadenó en el asesinato del trabajador de 46 años en Córdoba. En la primera audiencia se leyó la acusación y las partes hicieron la presentación del caso.
Luciano Gonzalo Busto y Axel Fabricio Escada se encuentran imputados de homicidio en ocasión de robo como partícipes necesarios, mientras que a Héctor Alejandro “Lalo” Herrera le adjudican el mismo como partícipe secundario. El fiscal de Cámara, Fernando López Villagra, anticipó que las penas para esta figura delictiva va desde los 13 años y 4 meses a 33 años y 4 meses de prisión.
En el inicio del proceso ante la Cámara Tercera del Crimen, López Villagra aseguró que existe prueba suficiente para sostener la acusación tal como llega tras el cambio de carátula en el Juzgado de Control N° 5.
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Durante la audiencia de este miércoles los acusados respondieron sobre sus condiciones personales. Los tres son oriundos de barrio Ciudad Evita, compartieron trayectorias atravesadas por el abandono escolar temprano y hoy todos tienen hijos pequeños. Al ser indagados por el crimen, ninguno aceptó haber participado y se limitaron a ratificar lo declarado en la etapa de instrucción.
No obstante, sí reconocieron su responsabilidad en otros hechos ajenos al crimen de Sebastián, en los cuales tuvieron participación con otros cinco imputados que son juzgados en esta misma instancia.
Axel Fabricio Escada
Tiene 22 años y dejó el colegio en segundo año del secundario para dedicarse a trabajar, según declaró. Es padre de una nena de 3 años. Reconoció haber consumido marihuana y hasta el momento no tiene antecedentes delictivos computables, es decir que no registra condenas previas.
Escada está acusado como partícipe necesario del homicidio en ocasión de robo. Para la acusación, fue quien facilitó la moto Honda Falcon 400 utilizada por los menores para cometer el asalto. Este miércoles dio una escueta respuesta en la que negó haber entregado el ciclomotor.
Luciano Gonzalo Busto
Hoy tiene 21 años, también dijo ser de Ciudad Evita y cursó hasta quinto año del secundario, aunque no lo finalizó. Es padre de una hija de 2 años y 4 meses. Al declarar, reconoció haber consumido marihuana y no cuenta con antecedentes computables.
Busto llega al juicio imputado como partícipe necesario, señalado como quien habría aportado las balas con las que se cometió el crimen.
Héctor Alejandro “Lalo” Herrera
Es el mayor de los tres: tiene 27 años, es de barrio Ciudad Evita y es padre de tres hijos, una nena de casi 5 años, un niño de 1 año y medio y un bebé de apenas un mes. Contó que no terminó primer año del secundario porque dejó la escuela para trabajar como mecánico, oficio que aprendió de su padre y que ejercía en un taller propio de motos en su casa hasta ser detenido.
Herrera sí tiene antecedentes penales. Fue condenado el 28 de diciembre de 2017 por robo calificado a 3 años y 6 meses de prisión. Obtuvo la libertad condicional en noviembre de 2019, tras cumplir 2 años y 4 meses de pena.
En la causa Villarreal está imputado como partícipe secundario. Según la acusación, habría colaborado para ocultar pruebas del delito y ayudar a eludir la investigación tras el asesinato. La moto con la que se cometió el ataque apareció oculta en un descampado a metros de su domicilio. Además aseguran que estuvo ofreciendo el rodado de Sebastián minutos después de haber sido sustraído.
Utilización de menores
La investigación advirtió que los tres utilizaron a dos menores para el asalto del 29 de febrero de 2024 en Yofre Norte. Según el expediente, el ataque fue ejecutado por dos adolescentes. J.M., que tenía 17 años, y fue declarado penalmente responsable de homicidio criminis causa en la Justicia Penal Juvenil. T., de 14 años, fue declarado inimputable por su edad. El disparo mortal fue atribuido al menor de 17.
El juicio continúa con jurado popular y, como reclamó la familia de Villarreal, pone bajo la lupa el rol de los adultos que, de acuerdo con la acusación enviaron a los menores a robar.