Una historia de Instagram terminó siendo la pista clave que permitió a los investigadores localizar una quinta en Esteban Echeverría, Buenos Aires, donde se reunían integrantes de una banda delictiva. El allanamiento posterior derivó en un tiroteo que dejó un delincuente muerto.
La frase publicada por uno de los sospechosos fue breve pero contundente: “Ta la ubii”. Junto al texto aparecía una imagen con una pileta, viviendas cercanas y otros detalles del lugar, suficientes para que los investigadores identificaran el punto exacto.
La causa se originó en mayo de 2025, luego de un enfrentamiento armado entre policías y delincuentes que habían robado un Toyota Yaris.
+ MIRÁ MÁS: Cayeron dos mujeres por vender droga desde un peligroso búnker en Córdoba
Tras ese procedimiento, los investigadores analizaron el teléfono celular de uno de los detenidos y detectaron la existencia de una organización criminal dedicada al robo de vehículos. Con el avance de la investigación, lograron identificar a dos integrantes de la banda que estaban bajo vigilancia.
Los investigadores sabían que los sospechosos iban a asistir a un “after” o fiesta, pero no tenían claro dónde sería. El dato clave llegó cuando uno de ellos subió una historia a Instagram con la frase “Ta la ubii” y una foto en la que se veía una piscina y parte de la propiedad donde se realizaría el encuentro.

Con esa información, los investigadores determinaron que el evento se desarrollaría en una quinta ubicada en la localidad de 9 de Abril, partido de Esteban Echeverría.
A partir de esa pista, la fiscalía ordenó un allanamiento en el lugar. El operativo fue encabezado por efectivos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), quienes al ingresar al predio fueron recibidos a tiros por al menos 15 hombres.
Durante el enfrentamiento armado, uno de los sospechosos intentó escapar saltando por una ventana, pero recibió dos disparos en la cabeza y el pecho. Fue trasladado de urgencia a un hospital, aunque murió poco después.
El fallecido fue identificado como Diego Ezequiel López, de 23 años. Según trascendió, tenía un amplio prontuario y además una orden de captura vigente desde septiembre de 2022, emitida por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Nº2 de Lomas de Zamora.



