La investigación por el brutal tiroteo ocurrido en la Escuela N°40 de San Cristóbal, en Santa Fe, sigue sumando datos que buscan explicar una tragedia sin precedentes. En las últimas horas, se confirmó que el arma utilizada por el agresor, un adolescente de 15 años identificado como G.C., pertenecía a su abuelo.
Fuentes oficiales indicaron que el abuelo del menor reconoció que la escopeta utilizada en el ataque era de su propiedad. Según declaró, el arma se encontraba en su vivienda hasta la noche previa al hecho.
El caso está en manos de la fiscal de menores Carina Gerbaldo, con la colaboración del fiscal Mauricio Spinosa, quienes trabajan para determinar cómo el adolescente accedió al arma y logró ingresarla al establecimiento educativo. Hasta el momento, no se realizaron allanamientos en la casa del joven, que fue reducido por un trabajador de la escuela tras el ataque.
Desde el Gobierno provincial aportaron un dato clave: el agresor no tenía antecedentes ni registros de conductas violentas en el ámbito escolar. Por el contrario, era considerado un buen alumno.
Sin embargo, el ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, señaló que el adolescente atravesaba una situación familiar compleja. “Sabemos que ha pasado una situación intrafamiliar del ámbito privado muy compleja, que atravesaba a su madre y a su familia”, explicó en la conferencia de prensa realizada al mediodía. Ese contexto ahora es parte central de la investigación para intentar comprender qué pudo haber desencadenado el ataque.
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Las autoridades no descartan ninguna línea investigativa. Entre las posibilidades que se analizan aparece un eventual caso de bullying, del que se conoció un video reciente, aunque por el momento no hay indicios firmes que lo confirmen.
“La adolescencia es una etapa difícil de transitar. No podemos descartar situaciones, pero cuesta explicar una situación tan extrema”, sostuvo Goity.
Por su parte, la ministra de Igualdad y Desarrollo Humano, Victoria Tejeda, aseguró que no existían pedidos previos de intervención sobre el menor.
Una comunidad en shock
El intendente de San Cristóbal, Marcelo Andreychuk, también se refirió al perfil del joven: “Tenemos conocimiento de que era buen chico, estudioso, buen alumno. No había ninguna denuncia que hiciera pensar que esto podía suceder”.
El ataque ocurrió durante el izamiento de la bandera y dejó como saldo la muerte de Ian Cabrera, de 13 años, además de varios estudiantes heridos.
Mientras la investigación avanza, la ciudad continúa atravesada por el dolor y la conmoción, en un intento por encontrar respuestas a un hecho que sacudió a toda la comunidad educativa y al país.