El cierre del Sanatorio Sudeste, el único centro privado que atendía afiliados de PAMI en Marcos Juárez, generó preocupación entre jubilados y vecinos, quienes este lunes se movilizaron para exigir respuestas ante la falta de cobertura médica en la ciudad.
Desde este miércoles 1° de abril, los pacientes deberán trasladarse a otras localidades para recibir atención, con el agravante de que el centro más cercano que recibe PAMI se encuentra en Villa María, a unos 120 kilómetros de distancia.
Ante esto, el pasado lunes a la mañana, afiliados, familiares y autoconvocados marcharon por el centro de la ciudad del sudeste provincial y se dirigieron al Concejo Deliberante, donde mantuvieron un encuentro con la intendenta Sara Majorel para plantear la situación.
“El problema es que los jubilados y pensionados se quedan sin la atención del segundo nivel. Y el tercer nivel -patologías de mayor complejidad- tienen que ir a Villa María, a 120 kilómetros de distancia”, explicó a La Voz Carmen Lerda, jubilada y vocera de los manifestantes.
Desde el sanatorio, en tanto, explicaron que el cierre responde a un problema económico que se arrastra desde hace meses. “El proceso de desactualización que el PAMI tuvo fue muy grande: actualizó 12,8% cuando la inflación fue del 31,5% y los insumos médicos subieron casi un 57%”, detalló el director Mauricio Svrizme ElDoce.tv.
Esa situación generó un fuerte desfinanciamiento en una institución que tenía una alta dependencia de la obra social. “El 80% de la ocupación del sanatorio es PAMI, por eso se hizo insostenible”, explicó, y agregó que la renuncia al convenio se presentó en diciembre y ahora se hizo efectiva.
El impacto alcanza a más de 5.000 afiliados de Marcos Juárez y la región, en un área de influencia que ronda los 100.000 habitantes y que ahora queda sin atención privada de segundo nivel.
Como respuesta provisoria, desde el municipio informaron que se implementará un sistema de consultorios con “camas frías” en el Centro Maternal Infantil, donde se podrá asistir a los pacientes de manera inicial antes de su derivación.
Qué pasará con los afiliados
Según se explicó, la atención será articulada con una clínica de Villa María, que recibirá las cápitas de PAMI y se encargará de los casos que requieran mayor complejidad, con traslados en ambulancia.
Mientras tanto, en la ciudad crece la incertidumbre y el reclamo de los jubilados, que advierten que el cierre deja a toda una comunidad sin respuestas inmediatas ante situaciones de urgencia.