A días de la muerte de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, el foco de la investigación y del reclamo familiar se amplió y ahora apunta al juez que intervino en la causa de tenencia.
Se trata de Pablo José Pérez, el magistrado que había autorizado que el niño volviera con su madre en el marco de un proceso de revinculación. El pequeño murió el domingo por la noche luego de ser trasladado de urgencia al hospital, donde ingresó en estado crítico y falleció horas después.
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Mientras avanza la investigación para determinar qué ocurrió, el padre del nene y su entorno responsabilizan directamente a la madre, quien se defendió públicamente: “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”.
En paralelo, comenzaron a surgir cuestionamientos hacia la decisión judicial que definió la tenencia del niño en medio de denuncias cruzadas por violencia entre ambos padres.
Fuentes del caso indicaron que la madre tenía antecedentes por maltrato y que incluso había perdido la tenencia de otro hijo, mientras que el padre también registraba denuncias por violencia familiar.
La resolución del juez
En ese contexto, el juez Pérez resolvió que el niño regresara con su madre, lo que hoy es puesto en discusión tras el trágico desenlace. La polémica creció con testimonios como el de un abuelo que también cuestionó el accionar del magistrado en otra causa. “Hace cuatro años que no puedo ver a mis cuatro nietos”, afirmó, al tiempo que denunció falta de respuestas por parte del juez.
Además, una abogada del fuero de Familia señaló que el magistrado tendría un perfil bajo y que muchas decisiones se basarían en informes de equipos interdisciplinarios.
Por estas horas, el caso genera conmoción y abre interrogantes no solo sobre las circunstancias de la muerte del niño, sino también sobre el rol de la Justicia en la definición de su entorno familiar.