La investigación por el trágico choque frontal en la Ruta Nacional 34 en Cañada Rosquín, Santa Fe, que dejó cuatro muertos, sumó en las últimas horas un dato clave: el camionero involucrado dio positivo de cocaína en los estudios toxicológicos. Sin embargo, el acusado intentó justificar el resultado con un argumento que ahora es analizado por la Justicia.
Se trata de un hombre de 28 años, quien permanece detenido tras la audiencia imputativa realizada en la torre judicial de San Jorge. Allí fue formalmente acusado por homicidio culposo agravado por la pluralidad de víctimas y por el uso de sustancias.
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Según los peritajes bioquímicos incorporados a la causa, se detectaron restos de cocaína en la orina del conductor. Para la fiscalía, este dato es “relevante” y fue clave al momento de solicitar la prisión preventiva.
El fiscal Carlos Zoppegni explicó que el camión se cruzó de carril e impactó de frente contra la camioneta en la que viajaba la familia Santo-Veliz, que circulaba en sentido contrario. Además, adelantó que hay testigos presenciales que aportarán su versión en las próximas etapas del proceso.
El insólito planteo de la defensa
Por su parte, la defensa del camionero cuestionó tanto el estado de la ruta como la validez de los estudios toxicológicos. El defensor público Esteban Montenovi sostuvo que su cliente intentó esquivar a la camioneta al creer que se le venía encima.
En esa línea, el propio acusado tomó la palabra y respaldó esa versión. Además, argumentó que el resultado positivo podría estar vinculado al consumo de hoja de coca, una práctica conocida como “coqueo”, habitual en algunos transportistas del norte del país.
El juez Sebastián Szeifert no hizo lugar a los planteos de la defensa y dictó la prisión preventiva. En su resolución, remarcó que, como conductor profesional, el imputado debía saber que una maniobra evasiva en ruta debe realizarse hacia la banquina derecha y no hacia la izquierda.
El siniestro causó una profunda conmoción en la región. Las víctimas fatales integraban una familia de Carlos Pellegrini que viajaba hacia San Martín de las Escobas para participar de un torneo de fútbol infantil.
El único sobreviviente fue un niño de siete años, que permaneció internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia de Santa Fe. En las últimas horas recibió el alta médica y quedó al cuidado de su abuela paterna, quien asumió la tutela provisoria mientras avanza la causa.