Trabajar no significa lo mismo para todos. Para algunos es vocación, para otros necesidad. Para muchos es sostén, rutina, sacrificio o independencia. También puede ser una herencia familiar, un sueño que empieza de joven, una salida laboral inesperada o una forma de reinventarse.
En el Día del Trabajador, El Doce salió a buscar distintas historias cordobesas para reflejar la diversidad de oficios, edades, recorridos y realidades que conviven todos los días en la ciudad.
13 testimonios de personas que viven el trabajo desde lugares muy distintos: quienes hacen lo que aman, quienes encontraron un oficio por necesidad, quienes trabajan en familia, quienes emprendieron, quienes ya se jubilaron pero siguen abriendo su puesto y quienes buscan equilibrar la vida laboral con el tiempo personal.
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Cada testimonio deja una respuesta distinta a la misma pregunta: qué representa trabajar. Para algunos es libertad; para otros, responsabilidad. Para muchos, la única manera de sostener a su familia. Para otros, una forma de sentirse útiles, activos y parte de una comunidad.



