Un estremecedor doble crimen conmociona a Chaco. Un efectivo de la Policía provincial asesinó a su padre, secuestró a su expareja y a su hijo menor de edad, y luego mató a la mujer frente a los agentes que intentaban negociar con él.
El acusado fue identificado como Luciano Estudie, de 34 años, cabo de la Policía chaqueña. Después del femicidio, intentó quitarse la vida, pero fue asistido de urgencia y trasladado al Hospital “Dr. Julio C. Perrando”, donde lograron estabilizarlo. Luego fue derivado a un sanatorio privado de Resistencia, donde permanece internado bajo custodia.
El caso comenzó este martes por la mañana. En un primer momento, las autoridades fueron notificadas por el secuestro y femicidio de G.M.L., de 33 años, expareja del acusado. Sin embargo, poco después descubrieron que antes de ese ataque el policía también había asesinado a su padre.

Cómo se desencadenaron el parricidio y el femicidio
Según la reconstrucción, Estudie fue hasta la casa de su padre, Luciano Alberto Estudie, de 57 años, ubicada en barrio Villa Libertad de Resistencia. Allí le habría pedido prestado el auto y, ante la negativa, le disparó. El cuerpo fue encontrado luego por una hija de la víctima en una habitación de la planta alta.
Después de ese primer crimen, el policía tomó de rehén a su expareja y a su hijo y se dirigió al paraje Tres Bocas, a orillas de El Paranacito, en Puerto Vilelas.
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Cuando los efectivos llegaron al lugar, Estudie se atrincheró armado con su pistola reglamentaria calibre 9 milímetros. Mientras esperaban el apoyo del Cuerpo de Operaciones Especiales y Justicia, el hombre mantenía apuntada a la mujer en la cabeza. En medio de la negociación, el acusado accedió a liberar al nene. Sin embargo, según informaron medios locales, les dijo a los policías que ya estaba “jugado” y que previamente había hecho “una macana”.
Pese al intento de los agentes por evitar el desenlace, Estudie le disparó en la cabeza a López frente al personal policial. Luego efectuó un disparo contra las fuerzas desplegadas en el lugar. En ese momento, un integrante del cuerpo especial logró neutralizarlo con un disparo que lo hirió en el rostro. El informe médico indicó que sufrió una herida de arma de fuego con orificio de entrada en el mentón y salida en el rostro.
La causa quedó a cargo de la fiscal de Género Noel Benítez, de la Fiscalía de Investigación N° 11. En el lugar del atrincheramiento, los investigadores encontraron el celular del acusado en el agua, un elemento que será clave para avanzar en la reconstrucción del doble crimen.



