El 9 de julio de 2024, Córdoba amaneció conmocionada por un incendio fatal en un edificio ubicado en Caseros al 39, en pleno centro de la Capital. El fuego se desató en el departamento 2D de la segunda torre y provocó la muerte de cuatro personas de entre 25 y 35 años.
La dueña del departamento, Gilda Páez, resultó ilesa y quedó imputada por estrago culposo agravado. Ahora habló por primera vez en Arriba Córdoba y dio su versión sobre cómo se inició el incendio.
La versión de Gilda Páez
“Es para que todo el mundo sepa que el incendio se produjo porque el motor de la heladera se empezó a incendiar”, expresó Páez. Según relató, estaba durmiendo cuando se despertó durante la noche y vio fuego dentro del monoambiente. “Estaba todo iluminado el departamento y vi una llama que salía del motor de la heladera”, contó y desmintió que se haya tratado de una vela.
La mujer aseguró que intentó apagar el fuego primero con agua y luego con un matafuego. “Cuando traté de apretarlo no salió nada”, dijo. Y siguió: “Uno de los grandes dolores que tengo es no haber podido apagar el fuego. Por eso estoy con tratamiento psiquiátrico, para entender que traté de hacer todo lo que pude”.
+ VIDEO: por primera vez, habló la dueña del departamento:
Páez contó que llamó a los bomberos y que luego fue retirada del edificio. “Quería estar allí y apagar ese fuego. Cuando nos sacaron a todos y empecé a ver que había víctimas, ya directamente me quedé... no sé explicar cómo quedé. Estaba como helada, sin vida”, recordó.
También se refirió al impacto emocional que le dejó la tragedia. “Una parte de mí ha muerto. Yo me dedicaba a luchar por la seguridad vial y siempre busqué eso de proteger la vida, he sido una cuidadora siempre”, afirmó.
“Me siento muy mal con respecto a todo lo que he vivido, pero fundamentalmente por las víctimas. Traté de hablar con los familiares de ellos y no pude conseguirlos”, agregó.
La causa
Su abogado, Adolfo Allende Posse, explicó que en un primer momento Páez era la única imputada en la causa. Sin embargo, señaló que en los últimos días la investigación dio un giro a partir de una pericia ampliada en seguridad e higiene.
Según indicó, la Justicia determinó que el edificio Vera Cruz no contaba con el certificado final de protección contra incendios. A partir de eso, se amplió la imputación al administrador del consorcio, Diego Rufeil, por la misma figura penal.
Además, se remitieron antecedentes a la Fiscalía en lo Penal, Económico y Anticorrupción para investigar a funcionarios municipales de las áreas que debían controlar las condiciones de seguridad del edificio.
El abogado sostuvo que el inmueble no tenía alarma, rociadores automáticos ni certificado final contra incendios. “Se tiene que hacer un relevamiento en la ciudad de Córdoba”, afirmó.