Seis policías fueron imputados en la causa que investiga la muerte de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que fue encontrado ahorcado en una celda de la Comisaría Sexta de barrio General Paz y murió tras ser internado en coma.
La investigación está a cargo del fiscal Andrés Godoy, quien avanzó con las imputaciones por los delitos de privación ilegítima de la libertad y homicidio culposo.
En el marco de la causa, una policía fue detenida. El resto de los efectivos imputados también quedaron bajo investigación por su presunta responsabilidad en el procedimiento y en lo ocurrido dentro de la dependencia.
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Orihuela había sido arrestado dos veces en menos de 48 horas. La fiscalía ya había confirmado un dato clave: las órdenes de captura por las que fue detenido estaban vencidas.
El joven había recuperado la libertad después de pasar cuatro meses detenido en Bouwer. Luego fue arrestado durante un operativo por un supuesto pedido de captura de Entre Ríos que, según su familia, ya estaba resuelto.

Tras presentar documentación, quedó en libertad. Pero dos días después volvió a ser detenido durante un operativo en barrio Bajo Pueyrredón, nuevamente por el registro de captura que seguía cargado en el sistema.
Después de esa segunda detención, fue alojado en la Comisaría Sexta. Allí fue encontrado ahorcado dentro de una celda y trasladado en grave estado al Hospital Eva Perón. Tomás permaneció internado con un cuadro irreversible derivado de un edema cerebral y finalmente murió el lunes 27 de abril.
Versiones cruzadas
Desde el Ministerio de Seguridad habían señalado que el joven habría intentado quitarse la vida dentro de la celda con un buzo. Sin embargo, su familia rechazó esa versión desde el inicio y reclamó que se esclarezca qué ocurrió dentro de la comisaría.
“Creemos que no es verdad, porque él ya estuvo detenido cuatro meses y nunca tuvo ese tipo de conductas”, habían expresado sus allegados. También aseguraron que no era depresivo y que no consumía alcohol ni drogas.
Tras el hecho, el Órgano de Control de las Fuerzas de Seguridad secuestró los celulares de los oficiales que estaban de guardia. Ahora, con las nuevas imputaciones, la causa apunta a determinar si hubo irregularidades en la detención y responsabilidades policiales en la muerte del joven.



