Este lunes pasadas las 20 se confirmó la muerte de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que había quedado en coma tras ser detenido en Córdoba y alojado en la Comisaría N° 6 de barrio General Paz.
Así lo confirmaron fuentes policiales y personal del Hospital Eva Perón a Telenoche. Orihuela falleció a partir de un cuadro considerado irreversible el cual se había manifestado a partir de un edema cerebral.
Durante la tarde de este lunes el ministro Juan Pablo Quinteros dijo en Noticiero Doce que el joven habría intentado quitarse la vida dentro de la celda ahorcándose con un buzo. Esta situación habría derivado en su internación en estado crítico.
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Sin embargo, la familia rechaza esa explicación y denuncia una presunta persecución, además de posibles irregularidades en el accionar de la fuerza. También asegura que no tiene claridad sobre qué ocurrió dentro de la dependencia policial.
Tras ser notificados del fallecimiento, los allegados de Orihuela protagonizaron disturbios en la puerta del hospital.
Cabe destacar que el joven había recuperado la libertad luego de pasar cuatro meses detenido en Bouwer. Después fue arrestado por un supuesto pedido de captura de Entre Ríos que, según sus allegados, ya estaba resuelto. Tras presentar la documentación correspondiente, quedó en libertad.

Dos días más tarde volvió a ser detenido, esta vez durante un operativo en barrio Bajo Pueyrredón. La familia sostiene que también se trataba de una causa ya cumplida.

Horas antes del deceso, su familia puso en duda la versión oficial. “La Policía dice que se quiso ahorcar con un buzo en la comisaría. Creemos que no es verdad, porque él ya estuvo detenido cuatro meses y nunca tuvo ese tipo de conductas”, expresaron. Además, remarcaron: “No es un chico depresivo, no consume alcohol ni drogas”.
Por su parte, el Órgano de Control de las Fuerzas de Seguridad secuestró los celulares a los oficiales que hacían guardia cuando el joven apareció casi sin vida. Los investigan para determinar si existió algún tipo de conducta indebida.



