Uno de los interrogantes aún sin resolver en la causa por el femicidio de Agostina Vega (14) es si hay encubridores y si alguna de las personas que vivía en la casa de Claudio Barrelier (33) pudo haber escuchado algún ruido o no en la noche del crimen.
En la propiedad de Juan del Campillo 878 vivían el asesino, su pareja y su hija de 11 años. Pero también había un departamento en la planta alta que estaba alquilado a una pareja y una habitación en la planta baja que le prestó a un amigo.
Ese hombre contó lo que vivió con Barrelier horas antes del femicidio y reveló cómo es la casa por dentro. Habló en Noticiero Doce bajo el nombre ficticio de Carlos y comentó que permaneció ahí por unos 25 días. “Me fui el sábado que ocurrió el hecho, a la mañana”, afirmó.
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“Ese sábado a las 13:30 pedimos un Uber de la casa de Claudio hacia el complejo donde él juega al fútbol. Ahí nos encontramos con Agostina, Melisa y su hijo más chico de 7 años”, relató. Y contó una situación que le llamó la atención: “Agostina le pidió el número de teléfono a Claudio estando su madre al lado”.
Según Carlos, la adolescente le dijo: “Claudio no te olvides de pasarme tu numero”. “Después hubo comportamientos normales, Claudio jugó al fútbol, estaban todos los chicos del equipo y no hubo ningún apartamiento ellos dos hacia ninguna parte del predio”, sumó sobre el femicida y Agostina.
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Después del partido se fueron al cumpleaños de un amigo. Ahí también asistieron Melisa, Agostina y el nene.
“A las 19:30 nos fuimos del cumpleaños con Claudio hacia el lugar donde yo trabajo y Agostina, Melisa y el nene se fueron a su casa”, explicó y afirmó que esa tarde fue la última vez que vio al femicida.
Carlos comentó que el domingo 24 volvió a la casa. Para ese momento, según reveló la reconstrucción de los investigadores, Agostina estaba desmembrada dentro de la propiedad. En ese sentido, el inquilino dijo que hubo un detalle que le llamó la atención: “En la cama en la que yo dormía pusieron un acolchado blanco. Yo había dejado la cama tendida con colchas grises. No sé si la pusieron arriba o la habían cambiado”.

Cómo es la casa de Barrelier
Por otro lado, Carlos hizo una reconstrucción de cómo es la casa de Juan del Campillo 878 por dentro y explicó que el único ingreso es el portón de chapa. “Después hay un portón de madera que había sido un taller, ahí yo tenía mi habitación”, comentó y siguió: “A mano izquierda había dos escalones que llevaban a un living donde Claudio tenía un televisor y un equipo de música”. Al lado de ese espacio había una habitación en desuso con libros y un baño.
“Después una puerta de madera la cual daba acceso al patio interno de la casa y a unos 20 metros de esa puerta estaba el acceso a la cocina, donde de ahí ibas a la habitación de su hija y de la habitación de la hija pasabas a la habitación de él y su mujer”, continuó.

Desde el patio interno también se accedía a la planta alta donde estaba el departamento y una terraza donde había un galpón con cosas de Barrelier.
Consultado sobre si fue testigo de que en esa casa se comercializaba droga, Carlos negó haber visto algo sospechoso de ese tipo. Y se refirió al antecedente de privación ilegítima de la libertad: “Cuando pasó todavía no conocía a Claudio, él me dijo que era una cama por un tema político, yo no tenía conocimiento de por qué. Al no tener pruebas estaba en Libertad condicional pero tenía que firmar todos los meses, eso fue lo que me manifestó”.
Por último, se refirió al femicidio de Agostina: “En ningún momento pensé que fuera a tener un final como el que tuvo”. “Me pareció muy extraña la situación, es una locura, no me cierra todavía por qué ocurrió esto”, lamentó y concluyó: “Lo único que quiero es que se esclarezca, que se sepa la verdad y que se encuentre el culpable, que Agostina pueda descansar en paz y paguen los que tengan que pagar”.




