Una familia necesita ganar más de $4.120.000 por mes para formar parte del grupo de hogares con mayores ingresos de Argentina. El dato surge del informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) correspondiente al primer trimestre de 2026, que relevó los 31 principales aglomerados urbanos del país.
Ese monto marca el piso para ingresar al décimo decil, es decir, el 10 por ciento de los hogares con más recursos. En ese segmento, los ingresos familiares van desde $4.120.000 hasta $45.000.000 mensuales.
Según el informe, el ingreso promedio de los hogares del décimo decil fue de $6.732.547. Este grupo reúne a 1.014.000 hogares y a 3.411.000 personas, lo que representa el 11,4 por ciento de la población contemplada en la muestra.
Las diferencias internas son amplias: dentro del mismo segmento aparecen familias que apenas superan el piso de $4.120.000 y otras que multiplican varias veces esa cifra.
La distancia se vuelve más marcada al comparar con los escalones inferiores. En el noveno decil, los hogares perciben entre $3.000.000 y $4.120.000, con un promedio de $3.511.457. El octavo decil va de $2.400.000 a $3.000.000, con un ingreso medio de $2.652.257. En el extremo opuesto, el primer decil reúne al 10 por ciento de los hogares con menores recursos, con ingresos de entre $12.000 y $600.000. El promedio allí fue de $426.981.
Concentración y desigualdad
El Indec también informó que el 61,9 por ciento de la población obtuvo algún ingreso durante el primer trimestre del año. El promedio general por persona fue de $1.153.457.
Al analizar por género, los varones registraron un ingreso promedio de $1.352.247, mientras que las mujeres percibieron $959.030. Entre los asalariados, el ingreso medio fue de $1.136.558.
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La diferencia también aparece entre trabajadores formales e informales: quienes tienen aportes jubilatorios cobraron en promedio $1.375.143, frente a $731.150 de quienes no cuentan con descuentos previsionales.
El informe mostró además una fuerte concentración de los recursos. El 10% de los hogares con mayores ingresos concentra el 31,2% del ingreso familiar total, mientras que el 10% más pobre participa con apenas el 2%.
En los hogares de menores ingresos, el 61 por ciento de los recursos proviene de fuentes no laborales, como jubilaciones, pensiones y programas sociales. En cambio, en el decil más alto, esos ingresos representan solo el 15,6 por ciento del total.
Por último, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, se ubicó en 0,442 durante el primer trimestre de 2026, levemente por encima del mismo período del año anterior.