Villa Allende puso en marcha este lunes por la noche el cierre de portones en calles de los barrios Lomas del Sur y Pan de Azúcar, una medida de seguridad que generó opiniones divididas entre los vecinos. El esquema incluye 13 portones que permanecen cerrados entre las 22 y las 6 de la mañana. La ciudad es la primera en aplicar este sistema en Córdoba y el inicio fue seguido por Telenoche.
“Estamos convencidos de que va a aportar seguridad, que van a bajar los índices en este barrio, que era una zona caliente, según nuestros registros y los registros de la Policía”, explicó Felipe Crespo, secretario de Gobierno de Villa Allende.

Quejas y recorridos más largos
El funcionario remarcó que el objetivo es llevar tranquilidad durante la noche, aunque dejó abierta la posibilidad de revisar la medida. “Si fuera necesario corregir o repensar, lo vamos a hacer”, señaló.
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Una de las principales críticas de los vecinos apunta a los desvíos obligados para poder ingresar o salir de la zona. “Sí o sí tenés que comerte toda la vuelta para entrar”, contó un repartidor de delivery. Una clienta también se quejó por la demora. “El lomito llegó helado. Antes él venía y entraba directo, ahora tienen que dar toda la vuelta. Esto es muy engorroso, esto es un quilombo”, expresó.
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El móvil de El Doce recorrió el sector y encontró varios portones consecutivos sobre las calles internas. En algunos casos, los caminos alternativos estaban en mal estado, un punto que también genera malestar.
Crespo reconoció que el estado de las calles es uno de los reclamos principales y aseguró que el municipio trabaja en el bacheo. “Ha sido un año atípico, de muchas lluvias hasta muy avanzado el año. Eso rompe a una ciudad serrana como Villa Allende”, indicó.
Otros vecinos cuestionaron la utilidad de los cierres. “No tiene sentido este portón acá, si no pasás por el costado, subís por las rejas. Esto es cualquier cosa”, dijo un hombre de la zona. También hubo quienes, sin ser de Villa Allende, admitieron la incomodidad pero valoraron el objetivo de la medida. “Si sirve para los vecinos, para que no haya delincuencia, me parece bien, pero para uno como ciudadano es medio incómodo”, señaló otro automovilista.
A las 23, algunos vecinos que volvían de jugar al pádel se encontraron con los accesos cerrados. “Me quedó la camioneta del otro lado. El sistema es raro porque está cerrado el portón pero hay paso peatonal, una trabita más para nosotros, no para los ladrones”, reclamó uno de ellos.



