Una familia de barrio 1° de Mayo vivió una madrugada de terror cuando delincuentes entraron a su casa y les robaron prácticamente todo. Según denunció el dueño de la vivienda, los ladrones usaron un gas para dormirlo a él, a su esposa y a su hija antes de ingresar.
El hecho ocurrió durante la madrugada del martes. Fernando, la víctima, contó que recién se despertó alrededor de las 5:30, cuando debía levantarse para ir a trabajar, y encontró toda la casa revuelta.
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“Nos tiraron un gas por la ventana, nos durmieron y entraron por la puerta principal con llave. Nos llevaron todo: celulares, televisores, ropa, acolchados, juguetes, comida. Me pegaron, calculo que para asegurarse que estuviera dormido. Me quedaron marcas en el cuerpo”, relató.
Fernando aseguró que al despertarse todos tenían síntomas extraños. “Teníamos la boca blanca, no podíamos tragar, teníamos mucho dolor de cabeza. Después la ambulancia constató que nos tiraron un gas para dormirnos, no se sabe qué gas fue”, indicó.

El hombre estaba en la vivienda junto a su esposa y su hija. “No sé si las habrán tocado. Cuando me desperté para ir a trabajar y prendí la luz vi que era un desastre, estaba todo revuelto. Nos faltaba todo, el tele de la pieza quedó colgando porque quisieron arrancarlo”, señaló.
Según describió, los ladrones actuaron sin apuro y con tiempo para recorrer la casa. “Estuvieron tranquilos trabajando en la casa. Hicieron lo que quisieron, tuvieron todo el tiempo del mundo. Inclusive se llevaron mi bici andando”, agregó.
La familia también sufrió el robo de dinero a través de medios digitales. “Nos vaciaron cuentas del banco, hicieron compras con las tarjetas. Hasta el momento no tuvimos respuestas de nada”, lamentó Fernando.
De acuerdo a lo que pudieron reconstruir por el relato de los vecinos, habrían participado cuatro delincuentes: uno hacía de campana, otro manejaba y otros dos entraban y salían con las pertenencias. La víctima también mencionó la presencia de un auto oscuro que habría sido utilizado durante el robo.
“Últimamente, en esta manzana esta es la tercera casa que roban en 20 días. No alcanza con un par de domos, la Policía no frecuenta mucho la zona”, reclamó. Después del asalto, la familia cambió sus hábitos cotidianos y reforzó la seguridad de la vivienda. Pusieron nuevas cerraduras, incluso en las habitaciones, y buscan sumar rejas y cámaras.
“Te roban la tranquilidad, es complicado seguir. No nos damos el gusto ni de dar una vuelta porque tenemos miedo”, expresó Fernando. Además, aseguró que los elementos sustraídos estarían siendo ofrecidos del otro lado de la Circunvalación.



