La falta de comida y la mala calidad de la alimentación encendieron una nueva alarma en Córdoba. Según un informe del Instituto de Estadísticas Económicas y Tendencias Sociales del Centro de Almaceneros, el 23,7% de los niños cordobeses comió menos en julio.
El relevamiento también marcó que en el 28% de los hogares con menores se redujo la cantidad de comida por falta de recursos. Además, en el 38% de las familias, algún adulto achicó sus porciones o directamente dejó de comer para que alcanzara para otro integrante del hogar.
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El dato se agrava con otro indicador: casi el 76% admitió que se alimenta peor que el año anterior. En Telenoche, el doctor Carlos Sabagh advirtió que este escenario puede tener consecuencias severas en el crecimiento de los chicos.
El impacto en los primeros años
Sabagh remarcó que una buena alimentación es clave durante la infancia, especialmente en los primeros años de vida. En ese sentido, explicó que la falta de nutrientes puede afectar directamente el desarrollo físico y generar lo que se denomina desnutrición oculta. Está no necesariamente se refiere a la falta de comida sino a la escasez de nutrientes.
“No se come o se come mucho hidrato y poca proteína, y eso genera un sobrepeso que hace obesos petisos. Están mal nutridos”, explicó sobre el término.
El médico también señaló que el problema no se limita a Córdoba. De acuerdo a datos de UNICEF citados por Sabagh, en Argentina hay 1,5 millones de niños que saltean comidas, un millón que se va a dormir sin cenar y 10 millones que consumen menos lácteos y carne.
“Esto es lo que va a generar en Argentina lo que se llama petisos sociales. No son petisos por una enfermedad, sino por un problema social, que es el hambre”, sostuvo haciendo referencia a los problemas de crecimiento.
Según indicó, en Argentina el 13% de los niños sufre sobrepeso. Para el especialista, ese dato refleja una alimentación desequilibrada.
Por último, Sabagh alertó que la desnutrición durante la infancia puede provocar una pérdida de hasta el 40% de las neuronas, con consecuencias graves en el desarrollo cognitivo y en el futuro de los chicos.